Selección de poesía de Guillermo Vega Zaragoza
Selección y nota: Lina Zerón
Nació en el Distrito Federal en 1967. Ex alumno de la SOGEM, maestro de creación literaria, buen cuentista con varias menciones por su poesía. Guillermo tiene diversas maneras para expresar y modificar la relación del poeta con el mundo circundante, con el mundo interior, que se establece en ese transgredir y jugar con las palabras. En un lenguaje concreto y sencillo es capaz de transmitir matizados sentimientos, ya que el ritmo en su poesía fija la emoción y la determina, puesto que el verso es más bien un complejo acto conceptual, no el simple y directo contemplar de los objetos físicos. La acentuación, la cadencia, se consolida a través de la sonoridad, por que la palabra poética contiene un matiz emocional. Van pues, los poemas de Memo.
LINTERNA
Ojalá la noche
reinara por siempre
sobre la luz de tu vientre.
HERIDA
Me amaneces
en el costado de la herida
como el cuchillo sin nombre
que tú eres.
TUMULTO
Te miro desde la ventana
de mi piel marina.
Te recuerdo desguarecida
ante el tumulto
de mis olas blandas.
LA PALABRA ADECUADA
La palabra adecuada
la dicta siempre la pasión.
Nunca la piensas.
La mejor palabra
es la que se ajusta
a la pasión que te abruma.
Tu nombre, por ejemplo.
EXABRUPTO
¿Podría decirme alguien a donde carajos se fue el amor?
¿Por qué ya no me visita como antes
y me deja como una casa después de una fiesta?
ARRANCARSE UN BRAZO
Separarse de la amada
es como arrancarse un brazo,
el corazón sigue enviando impulsos
donde ya no hay nadie sino un fantasma.
TAZAS VACÍAS
Tazas vacías
del recuerdo
de mis labios,
tus caderas.
CINE
- ¿Podrías dejar de sonreír?
Tu sonrisa ilumina toda la sala y
no me dejas ver la película.
DEL CIELO
Yo soy del cielo
porque de ángeles
me hicieron.
Yo sé del cielo
porque en tus ojos
lo veo.
CERTEZA
Habremos de morir
al final del perfume
de una espalda ensortijada.
CIUDAD SITIADA
Te recorro como a la ciudad
un borracho desnudo
para romper con mi lengua
la inercia de tus nalgas
apretadas como un puño.
ALBA
Para amarte
sólo necesito saber
por cuál de tus costados
ha salido el sol.
INSTANTE
Eco.
Deseo
de ti
en mi cuerpo.
Retumba
un trueno
de luna.
ARITMÉTICA
Sólo sé que
cuatro veces
te deseo.
LEVE MUERTE
Leve habita la muerte
en la punta de tus senos,
flechas almácigas,
armados desvelos,
tu cuerpo, albo y llagado,
relámpago amargo.
La noche se levanta
en un homenaje de escarcha.
ATISBO
Me arropo con el cielo
no necesito más
de estrellas tengo suficiente
de tus ojos apenas un atisbo
me puebla de amargos
sueños y tienieblas.
LLENAR UN VACIO
¿A poco con una mujer a tu lado
vas a ser feliz?
¿A poco crees que puedes llenar
un vacío con otro vacío?
ARTE PERFECTO
Abandonar
es un arte perfecto
que se pule
con la ausencia.
NALGAS EN EL ELEVADOR
Subieron en el 11
Altivas
Rotundas
Adjetivadas
Las miré fijamente
Sin que repararan en mí
Bajaron en la PB
Siguieron de largo
Como si el mundo les perteneciera
Tuve un atisbo último de ellas
Antes de que se posaran
En el reluciente asiento delantero
De un automóvil último modelo
Subí al autobús
Abrí mi cuaderno
Y me puse a escribirlas
NOCTURNO
Si la luz tuviera que irse
Me quedarían tus ojos
Para iluminarme
Si la noche se extraviara
Dentro de mi alma
Me acompañaría
El calor de tu mirada
Si la música se negara
A poblar mis oídos de nuevo
Me quedaría tu voz
para alegrarme
Pero si te fueras
Ni luz ni noche ni música
Importarían
Yo iría tras de ti
Como el abismo
Llama al suicida
3:00 A.M.
A veces
Cuando habla
Parece
Que tuviera encima
Todos los años del mundo
¿A qué horas
envejeció tanto?
¿A qué horas
su corazón se volvió tan duro?
Tanto la han lastimado
Que se ha olvidado de perdonar
Hoy se ocupa
De horadar con verdades crueles
El blando corazón
De los que no tienen su edad
DISCULPA
Si hubieras sabido que te miraba
vendrías a pedirme perdón
por desconocer el tamaño de mi deseo.
ALA DE PÁJARO
Algo fragua la noche en tu pelo,
indómito como ala de pájaro.
Cada noche que te vas,
tu aroma se queda en mí.
Puedo olerte con mis dedos.
Quiero invadirme de tu mirada,
que me recorras por dentro
con tus ojos submarinos.
Te invito a recorrer la carretera infinita.
Te ofrezco la incandescencia de mis brazos.
Déjate ir, aunque te pierdas,
estás segura en el jardín de mi pecho.
CONVERSAR CON TU CUERPO
Pozo,
ofrenda,
páramo,
túnel,
gozo de hormigas,
luz que acaricia tus senos,
jardines secretos que lastima el sol,
agonías en el sendero de tu espalda,
sed inacabable,
un mundo de horizontes
como tus ojos vírgenes.
Todavía no aprendo a conversar
con tu cuerpo desnudo.
AHORA QUE ESTÁS LEJOS
Para Araceli.
Ahora que estás lejos
sólo atino a esconder mis ganas en el café,
a recordar las veces que tu cuerpo
se ha rendido ante la verdad de mi hipérbole.
No sé cómo pedirte perdón
por todo el bien que no te hago.
Y tú tan frágil
y yo tan falso,
y tú tan luz
y yo tan asco.
Ahora que estás lejos
no sabes de los cuerpos que miro,
de este culpable vaivén de senos y caderas.
Pero nunca podré traicionarte:
eres la mujer de todos los cuerpos que deseo.
GRAMÁTICA INSERVIBLE
Como leones entrampados,
de improviso se enredan mis palabras
en el húmedo silencio de tus manos.
De tu pubis busco los recovecos,
para inventar anotaciones vanas
en los matutinos renglones de tu cuerpo.
EL LUGAR DEL CRIMEN
Como un asesino,
regreso siempre al lugar del crimen,
a reconocer cada pliegue de tu piel,
cada herida en tu mirada.
Regreso a confirmar
que sigues viviendo en mí,
cada vez que arranco
tu carne con los dientes,
cada vez que te destrozo
con una caricia..
CURIOSIDAD
Cuando estás a mi lado,
prefiero mirarte de lejos,
rozar furtivamente el cadalso de tus rodillas
y recorrerte toda, como una ciudad,
sin más secretos que el suburbio más húmedo.
No soporto las agujas de ternura en tu mirada,
atravesándome y volviéndome transparente.
Me preguntas cómo me habitan los fantasmas
cuando mi alma es un purgatorio
por culpa de las albas columnas
que sostienen tus dos mundos,
con la arrogancia que paseas
en prisiones de encaje,
adornos de tu andar entre nubes.
QUIÉN TE MANDA
Quién te manda, flor, virgen, helecho,
a tejer ansias en el humo de la calma
con ese perfil de desvelo,
a posar tus manos con ese abandono
sobre el regazo de la noche,
a cruzar las piernas con extraviada soltura
como si no sostuvieras el mundo con ellas.
Quién te manda, estrella, santa, roca,
a despertar leones dormidos en el alba.
a escoger entre las vidas que se te ofrecen,
a extraviar pasados imposibles,
a buscarle manos a los peces,
a cruzarte en la ruta de imparables saetas
y negar que has sido herida.
Quién te manda, mar, nube, árbol,
a olvidar un arete en mi bolsa
cuando sabes que no tengo nada más que tu sombra
a creer que puedes andar por ahí
con tu arrogante inocencia.
Sólo espero que levantes tu mano
y precipites mi caída
en la noche imposible de tu pelo. |