Selección de poesía de Saafa Fathy 

Nota y Selección Lina Zerón

Nació en Egipto hace más de 4 décadas, vive en País hace 8 años.  Su poesía es altamente valorada en Europa ya que es profunda y sonora, impregnada de fuertes imágenes.  Sólo puede escribir en árabe ya que es la mejor forma de plasmar sus vivencias y sentimientos al papel. Tiene traducciones a varios idiomas y por primera vez del francés al español en este poema que aparecen aquí. Traducción , Ramón Puigmarti, y mía.

NOMBRANDO AL MAR

En el istmo de hielo

Y opuesta a tal tributo, corté de mi  una parte castigada

frente a mi corazón, opuesto,  otro corazón

cuyo nombre designa  a la  gracia inefable.

los ojos rebosando

di gracias a Dios pues todo tiene dos ojos y  un aliento.

“Oh esclavo, sólo a mi perteneces y esta será tu existencia” N186

“Oh esclavo, la ausencia y el aliento son como dos caballos de carrera” N186

“Oh esclavo, el alma y la visión son compañeros inseparables” N186

 

Bailé ante el despojo de lo arrancado

y que en mi se había convertido,

tu eres mi otredad

Él, el otro

en mí la intimidad sacrificada

en la cabeza un rumor y el canto de un pájaro

nos  convertimos en los gemelos solares, yo y otra vez yo

De mí  surgida,   posó ella su cabeza al pie del altar

Yo y mi opuesta convertida en ella.

ofrecida al sol de la otra muerte

sobre un altar hecho  del cuerpo de una mujer que exhala en éxtasis

y en su piel tatuada, la imagen de los gemelos solares

nacidos de la leche según cuentan

 Mas luego abandonados al odio de los hombres,  a la pesadilla

de los palacios.

he dormido en mi segunda muerte

partí otra vez para Andalucía

hasta  los antiguos años

que puse en una rebanada de pan caliente

y vi la playa de piedra

y el mal que se expande por la tierra

y el desierto imposible

de ti huyendo,

 volviendo a ti pero alejándome, apoyada en la sombra

y las gotas de agua fijadas en mi pierna

¿Has contemplado la galaxia?

En el cielo hay nombres que brillan en la órbita

y tu nombre se adhiere a la profundidad del fuego

para que de mi  por segunda vez  yo nazca,

aquí sacrificado está el despojo

que mi madre arrancó de mi matriz

y el mundo entero se vuelve un caldero rebosante

donde todo lo cuezo, dos, dos,

dos son los gemelos solares.

desde entonces, ¿De quién es el poder

que te salva del escalofrío

del rechinar de dientes

de los caprichos del día?

Me acordaré de Andalucía

me acordaré del balcón al que subí

de las casas en que estuve,

de las huellas que seguía,

del espíritu que sobrevoló  el lugar

en el que se dibujaba un hogar abandonado

y todo el mar  mirando.

aquél despojo que era ciertamente mío,

míralo, al sol expuesto

ofrenda envuelta en una piel,

tatuada con la imagen de los gemelos solares

Me acordaré de las pitas,

el mástil de su inflorescencia encantada

orillando el camino

enfrente, la nocturna grandeza  iluminada

la vuelta, la espiral, la sumisión,

la mano, ambas manos, el pie, los pies

y correr tras el aliento, la saliva,

los restos de alimento  y las últimas gotas de leche

de otra que yo fuí

El balcón colgante y las cosas del pasado son un muro y dos muros

tras el desmayo fui  reanimada por un líquido maravilloso

La leche de almendra me llevó a la playa de los peces

se dispusieron las mesas y el propio santo tomó la parrilla

Dejamos la locura en un estuche

y el crimen en un cofre con mil llaves

y llegó el alimento

para que te nutrieras

El vino para alterarme y  en el susurro

Te oigo

Ansiosa bebí el vino

y me nutrí de tu alimento

 Blanco era el pescado y denso

sin embargo   denso y a la vez blanco

El olvido tal seda cuyos pliegues yo plisaba

Tocándola en secreto, en  momentos  conocidos

parada ante la flor,  icono, 

o  plegaria de aquella que,

engañada,

abandonada quedó a su suerte.

 

Almería, agosto de 2002