Marta Sepúlveda

Poeta colombiana, nacida en Bogota en 1957, quien con su nuevo libro de poesía “MENOS MAL NO ESTOY” editado por Linajes Editores en México y que dará a luz en julio próximo,  nos acerca a una observación minuciosa de aquellos momentos en que quisiéramos hacer un flash back, salir de la realidad que nos rodea y convertirla en otra cosa. A veces para vivir más allá  de lo cotidiano, para que esa realidad común y corriente se transforme en una maravilla o un desastre, según las condiciones.  Quien de nosotros no ha tenido momentos en los que hubiéramos querido ser otros, o participar de nuestras cosas de una manera diferente, pues bien, esto es lo que ella, en su poesía nos plantea, un cambio rotundo, de fondo, desde una realidad que como la colombiana, es desgarradora y polémica.  Su poesía tiene la capacidad de transformación literaria, que no es más que la intención creativa de una  mujer latinoamericana, con un trabajo que nos deja pensando hasta donde somos capaces de llegar para rediseñar nuestros paradigmas personales.

 

COMPRO

 

ratas para llevarlas al puerto

y venderlas a los barcos / que necesitan saber

cuando se están hundiendo

 

vacas y bueyes  

echados entre los pastizales

y aves que no salgan de sus nidos

si está próximo un terremoto

 

espejos rotos para espantar las nubes

en la cola de los patios

si se avecina una tormenta

 

estrellas fugaces para pedir deseos

en caso de que todo esté perdido

 

una bandera rota a ras de piso

a la que el viento ya no toca

quizá sirva para celebrar

un triunfo pobre o muy pequeño

 

ah /  y vendo unos miedos viejos

que ya no me sirven para nada

pero puede bien utilizarlos / de fantasma

algún fanático que no sepa vivir sin ellos

 

A mi Mastercard

NUNCA VOLVEREMOS A VERNOS AMIGA

ya no podré contar contigo

cuando la única alegría del día

tenga precio / detrás de una vitrina

 

para sentarnos juntas

en el cafecito de la plaza

a pedir el plato más caro del menú

a sentir que el mundo nos pertenece

 

para sobrellevar los tiempos

de las vacas flacas

las veces en que los amigos

se olviden de mi número telefónico

y de mi cumpleaños

 

para sobrevivir las noches

de pañuelos húmedos

los días repetidos

los códigos de barras

 

los tiempos de la mentira

donde tu fuiste la única verdad

 

DÉJAME TU PIEL COMO REGALO

 

para envolver la noche solitaria

hasta el final del deseo

habrá por fin un propósito para las horas

  después de esconderme bajo su abrigo

 

no me dejes nada más

tu piel es suficiente

quiero gastarla de tanto abrazo

que quede roída como traje viejo

como muñeco de peluche sobre mi cama

 

hasta que ya no recuerde quien fuiste

ni que me regalaste

 

hasta que crezca y un día

te guarde en el rincón del closet

porque el amor se ha convertido en otras cosas

y ya no te necesite

 

MIRA LO QUE QUEDA

 

aparta la maleza y el polvo

y dame un vistazo

no estoy

no quedé en nada

la nada creció para devorarme

para no dejar de mi ni el rastro

 

menos mal no estoy...

no quisieras ver ahora

los escombros putrefactos

de mi carne inútil

no sería sano el espectáculo

de mi rosal lleno de plaga

de los mil fantasmas colgando del techo

en la caverna del recuerdo

 

menos mal no estás / sólo te imagino

tampoco quisiera / asomarme a verte

por entre tus ríos podridos

por entre tus cercas de alambre abandonadas

por entre tus cárceles de palabras

por entre tu mármol de estatua vieja

verdoso por el tiempo / por la ausencia

 

menos mal no estamos

menos mal nos fuimos a tiempo

 

EN OCASIONES ES MEJOR NO SALIR

 

el sillón se siente más mullido

la luz en la ventana

tiene un toque sagrado

con sus mil partículas / de polvo en movimiento

la tarde se hace pesada / perezosa

quizá como un gato enroscado en la ventana

 

a veces es mejor quedarse

a ver el mundo desde adentro

regocijarse en inventar

encuentros imposibles

invitar a la araña escondida

detrás de la cornisa

a tejer su tela en la puerta

para no dejar entrar a nadie

 

NO ME DESPIERTEN

 

hasta cuando el último asesino

ya no exista

y abra los ojos sorprendida

y hayan pasado cien años

y todo sea mejor

 

y me haya vuelto millonaria y madura

 

hasta cuando la trompeta de Dios suene

y sea todo mas justo

y manden a los corruptos a otras galaxias

y conviertan a las brujas chismosas en plantas

y obliguen a los violadores

a nacer mujeres en la otra vida

y a parir una hija cada nueve meses

 

hasta que dejes de ser

el abismo donde caigo

el pecado en que reincido

el príncipe que no llega a besarme

la manzana envenenada

atascada en mi garganta

 

ANTES DE QUE LLEGUE MI HORA

y el silencio final

caiga sobre mi como una gran piedra

quiero decir algunas palabras

nuevas / nunca usadas

recién paridas al aire

desde lo mas oscuro de mi garganta

 

quiero decir / sustrato

adversidad / milonga / ulular / vestigio

antes de que mi boca se convierta

en suite con vista para los gusanos

debo decir / cureña / facción / cerbatana

 

no puedo irme sin dejar salir  quizá

lo mejor de mi lenguaje:

permitirme ser:  maniaco depresiva

                          intemperante

                          inconsecuente

                          impertérrita

                          convicta

 

y seguir así hasta agotar la última

hasta que vierta sangre

hasta que las palabras mueran en mi boca

hasta que sus semillas germinen

sobre el filo romo de mi lengua

 

HARE DE CUENTA QUE NO EXISTES

y  pasaré de largo frente a ti

como si no te conociera

me haré la distraída / cuando

a la hora del desayuno

pongas tu desaliño sobre la mesa

 

tengo planeado en secreto

matarte un poco esta tarde

en la plazoleta del  parque

al contemplar las palomas

 

estoy segura de acabar contigo / tristeza

de una vez por todas

una noche de estas

en que mi corazón se parta en dos

cuando en el éxtasis

no quede espacio para tu fantasma

ni Dios para tu plegaria

ni un centímetro de mi piel

para tu miseria

 

HOY NO ES UN BUEN DÍA PARA PEDIR

la lluvia se ha llevado todo

hasta la misericordia de los transeúntes

su tornado arrastra la sonrisa de los niños

tras la ventanilla de los autos

y ya no puedo mostrarles

el espanto  de mis manos vacías

 

hoy no es un buen día

para extender la mano

y tocar la esperanza

porque hasta el sol me abandona

cuando nada más / pareciera quedarse

ni siquiera el paso del invierno

detiene su afán / en medio de la autopista

donde solo la lluvia y yo envejecemos

 

PODRIA DECIR “ESTOY MUERTA”

en el caso hipotético por supuesto

de que tus dedos dibujen

mensajes sobre mis muslos

a la mitad de la noche

y yo no adivine el fuego?

o mas bien en el caso

utópico sin duda

de que mis muslos ardientes

borden sobre tu espalda

lentas señales de auxilio

sin que nada suceda?

o tal vez seremos

sin derecho a discusión

hermosos cadáveres descansando

en la paz de nuestra fosa común

una vez brillemos los dos

en sendas hogueras nocturnas

una vez seamos

fogata de muslos candentes

ardiendo en la noche

para nadie

 

SOLO DIOS PUEDE HACER UN ARBOL

pero yo de vez en cuando ensayo

y te siembro flores en los ojos

en ocasiones estoy de suerte

y mis manos relámpago

estallan sus tormentas bajo tu piel

algunas veces sin proponérmelo

fabrico estrellas fugaces

en tus sueños de león dormido

desplomado sobre su presa

Solo Dios puede hacer un árbol

pero sigo pensando en imitarlo

para fabricarte un milagro

y contemplar como se te abre

de par en par la sonrisa

como si fueras  arco iris

como si pudiera hacer árboles

como si yo fuera Dios.