Selección de poesía de Mario Islasáinz

Nota y selección Lina Zerón

El próximo 12 de noviembre, a las 19:00hrs. En la Casa Laboratorio de Expresión y Talleres Libres en la ciudad de Orizaba, Ver.  se presentará el nuevo poemario de Mario Islasániz “Sin tus ojos, amor, niña rosa” por Linajes Editores. Islasáinz ha participado en más de media centena de encuentros de Escritores por todo el país, desde 1983. Asimismo, ha impartido y recibido infinidad de Seminarios en torno a todos los géneros de La Literatura y Promoción Cultural. Desde 1990, imparte Talleres, Cursos y Seminarios de Lectura y Creación Literaria para diferentes Institutos del País, para niños, adolescentes y adultos.

 

La tierra que habitamos

el amanecer azul y yo,

está desviviéndose por no claudicar,

aferrados a este amor que calcina

y declina ante mi peso,

lleno ya,

de tanta vida:

flor natural de carne y hueso,

cubierta por fuerte anhelo

en señal de crear,

destruyéndome con todo

y el azul amanecer.

 

......

 

No salgo a la calle,

hace días no lo hago,

estoy metido en ti

hasta lo más profundo de lo creíble

y no saldré,

mientras tus ojos, niña,

no lleguen a mis manos.

 

.....

 

No han llegado tus ojos,

están guardados en tu rostro

y no te importa la necesidad urgente

que padezco de colgarlos en los míos,

para no dejar de verlos jamás.


 

.....

 

Me escondo en la luz

apenas palpable de la noche:

parte del mundo en donde me siento

a mis anchas, nocturno.

Suelto el ancla y quedo quieto.

Mi pensamiento tiene una fijación,

tus ojos, niñarosa, tus ojos.

 

.....

 

Reviso los surcos y no estás en ninguno,

nadie se ha atrevido a incluir un botón

para darme la sorpresa,

sorprendido,

los vuelvo a indagar y no te encuentro.

En esta tierra todos son ciegos,

menos el esperanzado de hallar

algún día, tu brotar,

rosa ajena,

a quien regalaré mis ojos

porque no sabría,

qué otra cosa darte.

 

.....

 

Ignoro si alguien quisiera venir a verme,

en este estado de ánimo

por no tenerte

y en donde me siento un hombre común,

un color sin sueños, nada más.

Aquí no existen mareas,

sólo aquellas provocadas,

inmerso en tu ausencia,

rosa de mil pétalos,

poseedora de unos ojos que me evaden

por el simple hecho de que en efecto,

no sabes de mis esperas,

y la sensación inmediata en este sitio,

es la de no tener rostro para enfrentar

tu rastro en un mundo,

que si bien no desconozco del todo,

le ando huyendo.

 

.....

 

Reo de la impaciencia

río en medio de la incertidumbre

enredado en ti:

hechizo remoto y desconocido.

Armo sueños en cualquier lugar

armado sólo de las ganas que tengo

de armar un espacio en donde los únicos

guerreros seamos tú en contra mía

deshaciéndonos en una batalla

cuerpo a cuerpo,

hasta convertirnos en un rosal

que mágicamente,

borre el sortilegio alevoso

de no sabernos.

 

.....

 

De qué me sirve el conocer tu figura

sin un trapo encima;

si no quiero salvar esa desnudez vista

a través de mísero papel.

Quiero a tus ojos hablándome,

diciendo qué es lo que pasa,

para que así,

broten desde mis entrañas

las palabras exactas que conformen

un poema que sea tuyo

y poder vivir en paz,

olvidando todo lo que necesito olvidar.

 

.....

 

No he colmado el sueño de mirarnos,

te marchas de los lugares

en donde estoy,

dándose lo que más temo,

no estar ahí por mí.

 

.....

 

En este momento,

estoy condenado a tu rechazo

mientras no lleguen tus ojos a mis manos.

Me prohíbo el hacerme de un pretexto

para acercarme a ti.