Selección de poesía de Luis E. Prieto Vázquez
Nació en Melilla 1947, es Médico ginecólogo y escribidor. Libros publicados: Cantares de la Edad Adulta (poemas). El hombre, el hombre, el hombre: la tierra, la tierra, la tierra (teatro)· Sensibilidades Primavera-2002 (Autor especial)· Sensibilidades Verano-2002 (Autor especial)· Diario de un Anarquista Atávico (Septiembre-2002)· Sensibilidades Otoño-2002 (Autor especial)· Todas las voces, una voz (Antología de poetas de Radio Nacional de España). Aladino está de vacaciones (relatos). Contra un muro de sal (poesía). Ditirambos (entre viajes y fantasías) En vías de edición: Confesiones de un ginecólogo
Otras publicaciones:
· Ha publicado o publica, además de en Arena y Cal -donde tiene una sección propia desde mayo del 2000-, en innumerables Revistas Literarias: Ariadna, Jornal do Brasil, Diario de Cuzco, Boston Globe..
· Trabajos publicados en un alto número de páginas literarias de Internet (Rincón Literario, Cayo Mecenas, Revista Libre, Palavreiros, Plumas Selectas, Fuente del Berro, MundoPoesía, Ni te cuento, El coloquio de los perros, La Puerta de Alcalá, La taberna poética, Valvanera, Revista Literaria, Margen Cero, Donde moran los ángeles, Editorial Litteralis, Ficticia, El asunto, Índice Poesía, Ciber Senior, Almiar...)
Otras actividades:Fue creador de los Aquelarres Poéticos del Café Lyon de Madrid, Creador del Foro literario El Archipiélago, en vavo.com. Creador del Foro literario de Sensibilidades. Creador del Foro de Ciencia y Salud en Los Foros de Islabahia.com, Creador del Foro literario Archipiélag. Jurado de premios literarios en prosa y poesía
Director de la revista literaria Palabras Diversas (http://www.palabrasdiversas.com). Incluido en la Antología Poética Universal.Incluido en la I Antología Poética Cognosco.Incluido en La Antología de poesía erótica: larghetto ma non tropo- (Venezuela-2006)Incluida en la Antología de Narrativa: Humor con extrema-unción- (Venezuela- 2006)Ha prologado diversos libros de Autor (Mujer de nadie, Corsario de ciudad, Fuera de tardes, Monólogos de la casada, Sueños de otoño junto al mar, La casa de Alena, Gato y otros 19...)
SELECCIÓN POÉTICA de LUIS E. PRIETO
PARA COMPENSAR, LLEGÓ LA PRIMAVERA...
(ahora que te llegan los otoños)
Ahora que se te viene el otoño,
aquí, para compensar,
llegó la primavera...
Ahora que los besos se han quedado secos en tu boca,
que las palabras ya no sirven
para acunar lágrimas ni caricias,
que se te van cayendo de las manos
los amores...
por aquí llegó la primavera
rompiendo hechizos de claras soledades.
Ya no me suicidaré en los recuerdos
porque han explotado las flores
con lujuriosa diferencia, porque
los campos se arrullan indecentes
cantando himnos de sexo libre,
porque mis besos
han ido a fecundar esperas.
Ahora te compenso y contrapeso
de tus otoños entrecanos
que arrumbarán tus manos silenciosas
en cualquier desván de la alborada.
Ahora, que ha llegado la vida
con su carga excesiva de promesas,
te bajaré de los aires mis rescoldos
de hombre confuso, de viejo dueño
de leyendas imposibles,
y haré con ellos hogueras impolutas
para tu otoño.
Ahora, aquí, para compensar,
llegó la primavera
con su bocaza de dama misteriosa
y su sonrisa acariciante.
(Te doy mis flores: me das tus besos)
Marzo-02
MILONGA DE ANDAR ANDANDO
Dime que ves las mismas piedras
en los mismos caminos,
que las mismas flores te van sirviendo
para las mismas heridas,
que los mismos cantos han llegado
a las mismas gargantas.
Dime que ves el mar
rojo y verde,
que el cielo no siempre es oscuro
aunque pinten sangres,
que la luna
aún tiene cara de bufón,
que el amor
no se fue de meretriz
ni se jubiló de noches.
Vete recolectando el aire
que siempre compartimos: ojos
de mirar profundo,
besos,
caricias azules,
olas,
lágrimas de hierbabuena.
No me digas que ya
no hemos de andar andando
los mismos vértices del día...
Junio-03
TIENTO DE LA VENGANZA
( De la serie del Cante Jondo... Especialmente para Marisa)
En las crines de la noche
ay
se balanceó la sangre.
Salieron de madrugada
con verdes en la cintura
y rojos en las espuelas:
las manos tendiendo días,
los labios huyendo polvos.
Una garganta de hierro
conjuró los celos grises
y las pasiones azules.
Volvieron de amanecida
con sones entrevelados
y rabias en el dolor:
bozales de penas hondas,
suspiros de roncos aires.
Entre las crines del odio
ay
se ha manipulado el luto.
(¡Ay, corazón,
qué poca pena florece!)
Septiembre-03
ÁFRICA
Presiento el tan-tan
del agua, el rugido sin voz
de las lanzas verdes,
la selva prometeica y desolada
retumbando enigmas:
sangre negra, sangre abierta, sangres…
El rugido acallado
de las fieras domesticando perfiles
de coca-cola y limosnas,
el hambre secular,
el odio,
el olvido y el miedo,
la compraventa de temores
en el mercado del sexo oculto
que reniega de la tierra.
Estás ahí,
África insomne y fértil,
esperando que amanezcan luces
para robar tus sueños de marfil
y tus lágrimas de luna.
Y aquí yo:
llorándote desde el dolor soez,
compartiendo negocios ocultos de tahúr
con las cartas marcadas de los negreros sombríos…
Marzo-04
ELEGÍA DE DESENCANTOS
(para Michi Panero, automuerto en Astorga, solo, desencajado)
Me han dicho
que te has ido de parranda y vuelo
a reponer jardines sin leyendas;
me han contado, Michi,
que se te acabó la noche
en una letanía de soledades marchitas,
que se te rompió
el silencio de poetas sin nombres ni esperanzas
de tanto trapichear con las dudas.
Un vomitorio de soledades y sangres
me han llevado hacia el recuerdo de las tardes antiguas
en las que jugábamos a ser niños incorruptos
con los misterios del pan y de las sombras
al amparo de Revoluciones de Octubre
que nunca descarrilaron nuestros ojos.
Te has perdido y me he perdido en el desván
de las canas que atraviesan los placeres
de caballos de nombres malditos, de sufrires
con rostros de hembras y madres de azafrán
espolvoreando madrugadas sin fin.
Desencantos de cristal,
lágrimas para desenvolver
un mundo marrón y turbio
con hormigas sin futuros ni pasados.
Me han dicho, amigo, que algún día
se vestirán de azul
las tardes de sonrisas en el portón sombrío
de aquellas primaveras antiguas.
Me duelo hoy
y doliéndome me muero en el enigma de tu perdida voz.
Luis E. Prieto
Marzo-04
Michi Panero ha muerto hace un par de días, solo, en la habitación de un hotel sin nombre.
Era el hijo pequeño del controvertido y fecundo poeta Leopoldo Panero, y se hizo famoso por la película DESENCANTOS que realizó Jaime Chavarri y en la que, junto con su madre, Felicidad Blanch, y sus dos hermanos, analizaron dura y críticamente a su padre y marido.
Escritor y vividor sin límites, compartimos juntos tres años de nuestra biografía de búsquedas juveniles.
Mayo-04
MEMENTOS
I
Apenas
han redoblado los goces
del dolor oscuro.
Apenas
devolverán las horas
el tiempo fermentado.
II
¿Has visto al águila
perseguir sangres dispuestas?
Amanece la tarde
con rojo en la piel sin uñas
y bermellón en los labios.
III
No llueve:
hace años que las cenizas
se convirtieron en sales.
Hace años ya
que las magias se hicieron perfumes
para vencer el miedo.
IV
Se rompen los fantasmas
entre amores de tierra y aire:
la tierra, de ocres raíces;
el aire, de besos vacíos.
La garganta interrumpe
la soledad del vigía:
¿habrá cantos al final
del camino sin retorno?
V
La luna ha secuestrado la voz
vistiéndola de rallas negras…
Noviembre-04
NADIE ME DIJO DEL DOLOR...
Nadie me dijo del dolor
que se escondía en los pliegues de las manos,
ni de la náusea
que acariciaba los ojos de las hormigas
de la noche.
Nadie dibujó piruetas o caimanes
en los carruseles de las cataratas
sin espumas ni saltos al vacío,
nadie
ha sabido de la distancia aguda
por la que el mar
se transformó en poeta de silencios
o en tobogán de rojos
-sangres inmoladas en los artificios de la fe
desde contrapuntos insolentes-
que buscan la claridad del vivir.
Me dijeron
de la paz y la palabra, del rumor profundo
de la soledad inútil,
de las caricias que se asoman
a los párpados cansados de las alboradas sin luz,
de los días
que se cierran en penumbras agridulces.
Pero nadie –nadie- me dijo del dolor
que amanece camuflado de pólvora y domingo...
Enero-05
TRÍPTICO DE LUNAS TEMPLADAS
No existe la vuelta probable a las hogueras, a las noches de cábalas eternas mecidas por lunas dialogantes, a las voces de lo oscuro con sus susurros de amor y agua. No el rugido del mar ausente, teñido por corales de tierras vestidas por sangres irredentas.
Soy la voz
que ya no canta ni murmura
crepúsculos de seda;
el aire con sordina y sin misterios
que recompone pasados
entre lanzas amarillas.
La lluvia acartonada
en nubes que se olvidan de luceros,
la jungla rosa
recolectada en suicidios transigentes.
II-
Nunca me maltrataron las olas.
Perdí la brújula de las mareas entre los puentes de cementos ofrecidos en madrugadas de dolor y sexo. Supe de tramontanas y ponientes en los rincones del asfalto turbio que bucea en los sin-fondos del silencio compartido. Traspasé el sabor de los “paínos” arando gorriones y vencejos en las azoteas de la noche con olor a chimeneas vencidas o a sepulcros de hojalata.
No he negado todavía las escamas del viento líquido y pegajoso del pasado: su sol aún me acaricia los labios del frío, su olor a cristal opaco aún arropa mis cabellos de plata y rabia. Aún conspiro duermevelas de agua.
Tengo las pestañas
ajadas de tiempos circunflejos,
y las uñas de arena
reclaman letanías de sirenas posibles.
Recelo de marejadas altivas
que rompieron malecones sin rumbo
en los sortilegios de la aurora;
de los navíos
que vararon sueños de remos rotos
por los babores de la noche.
III-
Me rodean las sabinas.
Cuatreños de sombras negras se alargan en chicuelinas de nube.
Se ha dormido el estanque, y las abubillas nerviosas relamen sus picos tras procesiones de luces que se visten de nostalgias.
Se van muriendo las lunas entre reclamos de ángeles custodios que merodean por berrocales y fríos: dolores y esperanzas que juegan a “pídola” con soldaditos de plomo disfrazados de verdugos.
Una cigüeña me guiña sus largas alas desde un cielo de cobre sin salitre y de entrecanos futuros.
Repudio el corazón cansado de la encina y las lágrimas dispuestas de los sauces, mientras persigo la savia del ciprés de lanza aguda.
Y maduro resucitar cada crepúsculo las nieves que se acercan en aludes de esperanza y miedo.
¿Quién retomará la lluvia
de las palabras soñadas?
¿Quién
las traiciones de contrafuego
y espanto?
¿Dónde amanecerá
el corazón dormido del poeta
de las cien mil figuras?
¿A qué toro sin pitones
se arrimará la luna torva
antes de que la noche se fugue?
(Mis lunas, de turrón y madreselva, se han escondido entre algodones de escarcha: vacío de espejos que lloran y duermen...) |