JORGE BOUSOÑO GONZÁLEZ
Nació en 1957 en Guanabacoa, Ciudad de La Habana, Cuba. Graduado de Licenciatura en Cibernética Matemática en la Universidad de La Habana (1990). Sus textos poéticos aparecen en las antologías colectivas: "Letras Derramadas", Bianchi Editores / Uruguay - Ediciones Pilar / Brasil (2001); "Maestros Desconocidos de la Poesía Contemporánea Hispanoamericana - volumen I", The Refined Savage Editions / USA (2002); "Sensibilidades otoño-invierno", Alternativa Editorial / España (2002); "Anaconda", Editorial Poetas de América / Canadá (2003); "Como ángeles en llama", Editorial Maribelina bajo el sello de la Casa del Poeta Peruano / Perú (2004); "La cósmica vereda de un poema" / Ecuador (2004); "1ra antología histórica de poesía de la Academia Virtual Brasileira de las Letras", AVBL / Brasil (2004). Además puede encontrar sus obras en diversas revistas y sitios web de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Honduras, Italia, México, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, USA y Venezuela.
- I -
YO QUE SOY RÍO
Tú eres mar
caricia de costas,
mar eres Tú
pasión, blanca sonrisa.
Yo soy río
fresco, cristalino,
tan apacible apariencia,
tan agitada profundidad.
Yo que soy río
puedo ser balada tierna,
y rugir puedo
con fuerza de catarata,
y puedo perderme
en la oscuridad de otras pieles,
y desgastar puedo
tantas y tantas piedras
para fluir hacia la luz,
para penetrar en este Tú : mar
inevitable, querido.
(1/04/2003)
- II -
ROCIO DESDE LA GOTA
Lágrima de cielo tras el tormento,
condensado sufrir en madrugada
(frágil, sola, inmóvil, transparente),
entre manos siempre abiertas cobíjate
hasta que despierte la nueva luz
y entre herida y herida, desaparezcas.
(12/02/2003)
- III -
SI NO FUERA NI NORTE NI SUR
Norte.
Miro al norte
museo vivo del no ser,
burdo y errático diseño,
circo de lujuria y exclusión.
...estela de calles ensangrentadas
inmersas en humo y lágrimas,
aviones escupiendo sus vilezas,
niños embestidos por las calles,
eternidad en deuda,
cadenas,
cabeza baja...
Sur.
Somos el sur
con nuestras miras y heridas,
márgenes que hojean,
que agitan y pueblan mis fronteras
reclamando sus estrellas,
la luz.
Uníos todos :
sangres, razas, culturas, credos
(la historia sigue esforzándose).
Quizás la respuesta esté
hurgando raíces,
salvando fallas.
(25/02/2003)
- IV -
A PARTIR DE HOY TODO SERÁ POSIBLE
El escenario se hace llamas :
imberbes a rapto de poder,
marionetas lamiendo su tajada.
A partir de hoy todo será posible.
Serán posible odio e ignominia,
será posible el holocausto,
tanto como también
será posible la derrota.
Por más que se intente
quedará un huevo fósil,
anquilosada la frágil semilla :
despertará la nueva luz.
A partir de hoy todo será posible
y nadie es ajeno...
(17/03/2003)
- V -
EN ALGUN LUGAR DEL TIEMPO
Tal vez un día
tengas que lanzarte a gritar calles
clamar por mi y los míos
en este abatir de absurdos
quizás un día
tengas que venir a buscar mis cenizas
después de haber ardido incesantemente
desde el más profundo amor
puede y ese día será
cuando más cerca estaré
siempre contigo
con todos
en algún lugar del tiempo.
(19/04/2003)
MI PRIVILEGIO
Imposible no saltar,
conquistas atmósfera toda
develándote una vez más.
Dulce, ¡Oh María!, Loynaz
de tu castillo refugia sueños,
mariposa
-atada más a su pureza y fragancia
que por el verde candil-
vuelas
-pese a todo-
de ventanas a venas
de mí a él
y te diseminas...
repollos a prima hora.
Aunque descanse yo
en las páginas de tu jardín
aunque me siente a escuchar de mis ojos
tu inminente despedida
cual gallardo infante,
aunque rebase tanta solfa hecha verso,
tengo más:
tengo el privilegio de tu rostro
de tu voz.
SI VAS A VENIR
"si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra..."
( Dulce María Loynaz )
Cuando llegues a mi
sacúdete el camino,
con el polvo
deja el mundo como lo conoces
y sé tú,
sólo tú desde el infinito
obra y gracia
natura espontánea.
Cuando vengas a mí
olvídate de eslóganes,
de azules príncipes,
de credos y estereotipos,
de lujurias y enajenados.
Si vas a venir a mi
palpita en tu mano
el sosiego de la risa y el llanto,
el valor de Alicia.
HE QUERIDO VERTE
He querido verte:
callado anda el día
y tú
oculta detrás del tiempo.
¿Recuerdas que tus rayos
ardientes, únicos
quedaron presos en mi piel?
¿Recuerdas que tu ternura
íntima de mar
quedó coqueteando mis albas?
He querido verte
y veo cada nube,
cada rosa que custodia su jardín,
siete colores de prisma natural.
He querido verte
y por más
ni paz, ni amor,
nada...
OBERTURA AMANECERES
La mañana duerme tranquila
porque sabe despertar
con los pinceles del alba.
Sonidos, ajetreo.
La mañana corre insaciable
devorando toda calma,
estudia, trabaja,
sin pensar nunca en descanso;
pero cuando llega de amor
con velo de luces filtradas entre nubes
y lluvia de pétalos sedientos,
¡ay mañana!, ¿a dónde vas?
cenicienta a mediodía.
La mañana se cobija satisfecha
confiada en su despertar
de nueva aurora : esperanza.
SOLO
Despierto,
enciendo un cigarrillo
y con el humo invado el aire circundante
como si continuara los sueños,
salgo a la calle
la gente me sobrepasa en varias direcciones,
pido permiso entre esos
invariablemente aferrados
a su posición en el ómnibus,
trabajo,
oigo esa canción
rápida, estrepitosa, decidida,
estudio,
corro tras otro ómnibus que quiere dejarme,
me aseo, ceno
miro varias veces el teléfono
sombrío, triste, silencioso,
veo un musical, un film,
me entrego a esa cama portadora de recuerdos
sueño,
así pasan día o noche
contraponiéndose una al otro,
y todo el tiempo tú,
sin ti.
PLAZA DE MI HABANA ANCESTRAL
(a Eusebio Leal Spengler)
A esta fiesta de natura extrapolada
llegan Obispo y Baratillo,
los Oficios y la tímida Enna,
O'Reilly y Tacón
--no precisamente de la ardiente flamenca--.
Alfombras tejidas en piedra,
rejas y vitrales que pierden sus catedrales
después de danzar por siglos
en nostalgias, alegrías y sosiego,
estrellas colgadas de cada cielo,
paraísos saludando tu cortejo principal.
Contigo el descubridor y sus Capitanes Generales,
el Segundo Cabo y Santa Isabel,
el templete y su venerada Ceiba,
la altanera Giraldilla coronando la Real Fuerza,
y si te sorprende el suspiro
de un buque en pos del descanso
allá, a lo lejos, nuestro padre redentor
vela sus mandamientos.
¡Vaya brindis con quietud, brisa,
y trinos de lenguas y trópico
abrazándome al instante
en mi nube de mármol. |