Selección de poesía de Fernando Lobo
Selección y nota: Lina Zerón
Fernando Lobo, joven originario del D.F., en su primer libro, Interrogatorio, nos encontramos con un lenguaje concreto y llano que describe al amor en todos sus tiempos y colores, en todas sus dimensiones. Esa ansiedad por recuperar lo perdido por encontrar lo intangible. Fernando va de la mano de todas las situaciones y sentimientos, y en su trayecto está el estilo del viandante no del que traza señales sino un estar simplemente en camino, con los viandantes que el mismo camino va poniendo.
DESPECHO
Andrajosa,
Sucia,
Perra revolcada en el fango,
Hija de Safo,
Adoradora de Baco.
¿Qué más le quieres decir?
¡Le vale!
Ella lo hace feliz.
PETICIÓN
Niña de luna llena
olor de leche bronca
hermana de Rómulo y Remo.
Desasosiego de las buenas conciencias
piérdeme en el bosque prohibido,
hipnotízame,
llévame a tu madriguera.
muérdeme.
Libérame,
conviérteme en licántropo,
déjame amarte
Niña de luna llena.
VIRGEN
Tres parejas, tal vez cuatro,
media docena de amantes ocasionales,
un breve lapso de pasión equivocada...
es la historia de tu amor.
O sea; yo
Sabia en los juegos eróticos
maestra en el arte de seducir
misteriosa y enigmática
para entregar amor.
Te guardas en lo más profundo,
nunca a nadie has podido donarte,
hoy no sé nada de ti
pero te busco todos los lunes sin falta...
Virgen de las mil camas.
VANIDAD
Pequeña rana envanecida
croas,
brincas y das marométas de coraje
por ver al lobo abrevar en tu estanque.
¿Y quién te dijo que era yo?
¿En qué momento la madre tierra
elaboró un agujero en su seno
y lo llenó de agua sólo para ti?
Eres feliz porque el padre sol
te brinda sus rayos Dulce ranita.
¡Qué tristeza!
El lobo se meó en tu estanque.
DESAFIO
Desconozco el castigo por soñar
y me aventuro en el terreno de Morfeo.
Carente de razón me atrevo a perderme
en tu mirada de gato montés.
Quiero enfrentarme al tribunal del Parnaso
acusado de adicción por tu piel de pradera,
tus salvajes colinas,
trigal fuente de alimento del Lobo vegetariano.
Camino en la delgada línea de la ilusión
esperando el milagro de amanecer en tu cama.
ADICCIÓN
En ocasiones pienso,
muchas veces pienso,
casi siempre pienso
agarrar un vicio que no seas tú.
Tu mirada sería bueno,
tal vez tu sonrisa
o quizá tu caminar,
el aroma de tu pelo recién lavado
tus pezones erguidos,
la comba perfecta de tus nalgas
o tus electrizantes jadeos,
puede que tus berrinches de niña.
Necesito un vicio que no seas tú,
pero ahora nada se me antoja.
INTERROGATORIO
Háblame de ti,
del misterio que tu sonrisa guarda.
Mi mente ya no quiere adivinar.
dime quién no eres.
No te confundas,
de tus pasados amores
nada me interesa,
sino qué sientes cuándo me miras.
Al encuentro con mi lengua
tu lengua qué siente.
Al frenética recorrerme hasta llegar
a la raíz de la vida.
Y tus rozados pezones qué sienten
al contacto con mis dedos,
cuando de ti tomo la miel
cuando penetro en tu recinto sagrado.
Quiero saber qué siente tu cuerpo
cuando tu acantilado mis olas rompen.
Qué guarda tu sonrisa cuando al oído murmuras
que soy el mejor cliente que jamás has tenido. |