Del poemario Tarde o Temprano de Claude Couffon

Lina Zerón

El próximo 18 de octubre en la Casa de América Latina en París, se presentará el reciente poemario bilingüe, Tarde o Temprano, editado en México por Linajes Editores, de Claude Couffon, quien aparte de ser uno de los mejores traductores que ha tenido Francia es un buen poeta y un gran ser humano. Entre sus recuerdos me contó que después de publicar en El Fígaro, la muerte de García Lorca, en 1936, comenzó a traducir a escritores conocidos.  Rafael Alberti fue el primer autor después de Lorca. Claude recuerda muy bien cuando Alberti pudo regresar a España, al bajar del avión iba con el puño cerrado, todo mundo se sorprendió de esto, deseaban saber qué había dentro de la mano. Había una poderosa razón: al salir para el exilio en Argentina, tomó un puñado de tierra española y la guardó, cuando pudo volver a su patria la depositó nuevamente al lugar que pertenecía, de estas vivencias y muchas más se nutre el autor para escribir su poesía.

NOMBRE

Me hubiera gustado ser otro.

No aquél a quien se conoce

e incluso a veces se reconoce.

 

Ser Bosquet o Sabatier.

Alberti o Neruda.

Louis Aragon o Paul Eluard.

O bien

tantos otros que ríen en sus barbas…

 

Pero yo sólo quiero ser

—disculpen si me ufano—

aquél que todos llaman Couffon.

 

(19-IV-1998)

 

CANCIÓN TRISTE

 

 

Nunca podré escribir

      "Las hojas muertas"

¿Entonces para qué seguir escribiendo?

Para tratar como tantos otros

      de exorcizar mi memoria

            o tal vez

de disculparme por haber vivido…

 

 

 

 

LA CONFESIÓN

 

 

Puedo aún escribir

y con la mano temblorosa

      deshojando sílabas

mofarme de la muerte

¿Pero de qué me sirve?

¿de cara a quién?

       ¿Para qué hablar

      incluso en voz baja

de la soledad?

 

(30-XI-2000)

 

VIAJES  II

 

 

Llegué a la edad en la que se viaja dentro de su cuarto

en aviones que piloteamos solitarios

hacia islas imaginarias

de continentes cercanos al cielo

o del infierno

pero poco importa

se asemejan en su salvaje libertad

Emparejarse aquí es soñar

con todos esos cuerpos que fueron nuestros

y que el tiempo no puede envejecer

¡Ah, los viajes sin regreso

en los que me hundo cada noche!

 

 

TÚ Y YO

 

El hombre habla y la mujer escucha.

El hombre habla de sus fantasmas,

sueños y quimeras,

de lo que fue sin serlo.

Y la mujer escucha como una beata,

beata, sí, pero convencida

de que ella lo sacará de la nada.

¿La nada? ¿Qué es la nada?

Lo que ya no existe, ¡doña!

 

MALLARMEANA

 

¡Ay qué triste es la carne y el hastío de leer
a estos poetas que no me aportan nada
salvo la sombría visión de un ombligo ampuloso
o de una verga colgada entre dos metáforas!
Tengo ante mí el mar, las islas, los barcos
un pájaro que me acaricia con su vuelo seguro
y soy feliz en este instante que pasa
al entregarme el grito de la autenticidad.

 

(Saint-Malo, La Briantais, 7-VII-2002)

 

 

ESPEJO

 

El espejo en el que me miro

me muestra dos ojos cansados

de rumiar la misma vida

de aquí en adelante vacía

día tras día

monotonía

de lo que fue y ya no es

más que vana espera

del misterio que ya nada es.

 

(Flers, XI- noviembre - 2000)

 

DE PASO

 

¿Sólo somos materia que se transmite

consciente

o inconscientemente?

La edad lo afirma

o lo rechaza

si se trata de juventud

o de extinción

pero de qué nos sirve plantearnos tantas preguntas

si vivir es la maravilla de un tiempo

a lo más pasajero.

 

 

KAMIKAZE

 

Creo que sería por fin el momento

en que los religiosos que mandan

tantos jóvenes a la muerte salvaje

dieran el ejemplo

haciéndose despedazar

con su barba

con su bomba

para ser certeramente llegar

directo al cielo prometido a los mártires.

(noviembre 1002)

 

 

BALANCE III

 

Vivir es una crueldad si sabemos

que todo lo que fue ya no será

o tan sólo un destello

del azar o de la suerte escasa.

Ya no poder ser el hombre

aquel seductor seguro de sí

que volvía reales los excesos

de los más ardientes fantasmas.

Ahora  andrajo que a veces

concretiza el sueño loco

de ser todavía ya sin nada

la imagen de un duende estéril

de una vida que fue larga y breve.

 

(Girón 21-VI-2002)

 

ELLA

 

Como todos, claro que pienso en ella

sin angustia puesto que sé

por haberla frecuentado a menudo

que ella sólo es un símbolo.

 

Es triste, cierto, pero tranquilizador

ya que todos terminamos ahí,

grandes o pequeños, nutrientes

de unas briznas de hierba en el cementerio.

 

Visto que los poetas

la han celebrado tanto, renunciemos.

Entremos en la muerte y dejemos

que el silencio nos sonría, burlón, en la tumba.

 

(4- IX - 2001)

 

RAFAEL ALBERTI

 

Rafael, cuando el viento se levanta

por encima del agua sombría del Guadalete

tus cenizas de nuevo alzan vuelo

en un alegre ceceo de canciones

nunca escritas y sin embargo

cargadas de extraños retornos.

 

(Puerto de Santa María, 29 – 7- 2000)

 

JORGE AMADO

                      

                        Para Zelia

 

Le ha llegado a Jorge la hora de dejarnos

pero está aquí siempre presente

entre nosotros, donde sea que estemos,

en Bahía, Río, Brasilia,

París, Tanger o Saint-Malo

con esas mujeres que amamos,

traicionamos, volvemos a amar entre dos ficciones:

Gabriela, Dora, Livia, Tereza,

Tieta d'Agreste, doña Flor…

 

Ya se fueron todos

aquellos que tanto nos hicieron soñar

con sus obras y su amistad:

Aragón, Nicolás, Rafael,

Pablo, Nazim, Miguel Ángel…

 

Nosotros también vamos a irnos,

tal vez pronto, lamentando

el llevarnos lo que ellos no dijeron

pero, a menudo, vivieron en el gozo…

 

(Agosto de 2001)

 

1492

 

   para Léopold Sedar Senghor,

              en recuerdo de nuestro querido Miguel Ángel Asturias,

              afectuosamente.

 

El error

vencía al mar

caminaba por encima del agua como Cristo

alto mascarón de proa

imponía la dorada ilusión

de un paraíso

protegido por el hombre vegetal

inmutable a orillas del tiempo

 

El error

vencía a la tierra

aplastaba con la herradura de sus caballos

las sienes libres del espacio

domeñaba sonora al sin nombre

castigaba

en su errancia

el derecho a vagabundear del descalzo

 

El error

vencía al cielo

confundía el alma con la piel

el verde

con el negro

la vida con el hambre la desesperación

el error vencía ayer hoy y mañana.

 

REFLEXIÓN

 

     (después de haber traducido Confieso que he vivido, de Pablo Neruda)

 

¿Por qué todos, en cierta medida, mentimos al contar nuestras vidas? Cierto: nos tocó una vida llena de privilegios, ¿y qué? Pero aunque hayamos tenido una vida tan llena de experiencias, ésta no llegó nunca a ser lo que nos hubiera gustado. Por eso le agregamos un poco de pimienta y ese poco la convierte de veras en literatura. Todos sabemos que la literatura no existe, que es pura ficción. Un sueño de absoluto y de imposible.