Adán Echeverría

Mérida, Yucatán (1975). Escribe poesía y cuento. Biólogo con Maestría en Ciencias en Producción Animal por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (Editorial Dante, 2002) y Delirios de hombre ave (Ediciones de la UADY, 2004). Participa en los libros colectivos Litoral del relámpago: imágenes y ficciones (Ediciones Zur, 2003) y Venturas, nubes y estridencias (ICY-INJUVY, 2003). Ganador del 1er. Certamen de Poesía Joven Jorge Lara (2002). Becario del Foecay en la categoría jóvenes creadores, por su obra Xenan-kó (2003). Becario del PACMYC (2004) para la publicación de Xenan-kó. Becario del Programa “Alas y Raíces a los Niños Yucatecos” por su proyecto Emilio y sus otras historias, narrativa escrita por niños (2005).

Segundo lugar en el Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos y Mención de honor en el Premio Nacional de Cuento José Amaro Gamboa, ambos convocados por la Universidad Autónoma de Yucatán (2004); Mención de honor en el Premio Estatal de Poesía José Díaz Bolio. Publica en varias revistas de la República.

 

 

Esquizoidal

 

 

 

Por

Adán Echeverría

Mención de honor en el Premio Estatal de Poesía
José Díaz Bolio 2004
convocado por PROHISPEN

 

 

Coplas en el funeraltc "Coplas en el funeral"

Tropezando con los dientes del mediodía

la muerte cayó en una cantina pletórica de insultos

su voz de misionero rasgó las cuerdas

que arrastra el sol hasta incendiar el azul de la garganta:

 

“seremos exhumadas sílfides

              murciélagos de viento   campanario

trapecios de hilos púrpuras  latigazo  cúspide

                asesinos hipnóticos    eclipse intolerable”

 

“los perros lengua agria

copulan pragmáticos el odio de los cerdos

         desgarran sus ladridos ámbar

y mascan el aroma de las sombras en el páramo”

 

“el día

         salamandra que avanza entre los musgos

junto a un panal de avispas     arde

                    herido en la ponzoña

se oculta entre los lirios venenosos

    y ve morir de un tajo   la insignificante noche”

 

“el huracán de alas blancas

avanza furia tierra dentro

                                   la luna desorbita

    y en el jardín del Gólgota    mueren inconclusos

los fetos

           y las larvas de los sueños miserables”

 

 

 

 

Círculo de sombrastc "Círculo de sombras"

El filo de los dientes escapa en tulipanes de sol

atraviesa los vitrales   inunda los retablos

y la carpa de aire truena sus cuerdas sobre el infortunio

 

El prostíbulo crece al afirmar la noche

es responso de iglesias sobre el cuerpo exhausto de las monjas

campanario en éxtasis

tañe cobardía en la frente de víctimas deseosas del perdón y el vino

      ceremoniosa lencería bajo la sotana

 

El elixir

         última fuente a través de su cadera

se acerca   convicto   en las paredes

dibuja en el suelo la magia de su cruz

y ríe a carcajadas contra los espejos

          descolgando la sombra del hábito

en el portal de sacristía...

 

 

 

Capricorniotc "Capricornio"

Veinte años y el cabello tapió las pantorrillas almendradas

soy alacrán inoculando veneno en el eclipse

 

es Enero

el hueso de los mangos prolonga sus aromas

úlcera de sangre rayando el horizonte

 

se abren las venas ante la luz de golondrinas

tus clavículas emergen por las noches

    cruza el viento en remolinos ámbar

 

intactos golpeamos el aire

hasta sentirnos dentro de la muerte

 

y de nuevo mientes

con el caracol dentro de los párpados

 

tus robles aprietan el pasto de la luna

y en el resplandor

la sombra de la lluvia dibuja ceniza en cada trébol

 

con uñas hiriendo el cenit de alumbre

sin claudicar los reflejos de la carne

triunfas en los ríos negros que despoblan mi ser

 

 

Tántrico recuerdo de noche espesatc "Tántrico recuerdo de noche espesa"

para Patricia Garfias

I

el clero de hipnóticos escapa en duermevela

recorre los suburbios heliocéntricos del dislate

filtra la sombra de agua sobre calles hediondas

que no se detienen junto al horizonte

permanecen a través de los garitos

intoxicando el garbo

 

las gargantas raspan su sonido etéreo

divagando el trepidar de piernas

son nubes en el resplandor de las quimeras

maniqueos lacerantes  plenilunios en fuga

 

el acero de la espalda espera su caída oculta

introduce la nostalgia entre los ojos cánidos

 

sin agotar la calma

en los rincones del siquiátrico se abren los cerrojos

preparan las jeringas enfáticas

y el desfilar de los calderos

hasta la cirugía hermética con todo y luz grisácea

 

sobre los voladores del silencio

y la torpeza coaccionante

la desbandada estéril de los transeúntes

es la represión sin forma del anochecer neurálgico

 

 

 

II

los lunes nadie se levanta a recoger migajas

piernas rebeldes sobre el rifle de los hombros

enredados gritos girando en las paredes

acusaciones de píldoras

y el envoltorio subterfugio sobre las almohadas

 

colgada del techo se eleva el rencor de los suicidas

en el climaterio de las ratas

se renuevan los revólveres de sombra

pedazos de invierno detrás de la cortina

y nadie llama por teléfono en madrugada

 

III

pero al regreso de la noche

con rectilíneo paso detrás de la albarrada

adentro de los higos

cumpliendo el rojizo parpadeo de los musgos

somos cuarzo escondido (navaja nueva)

sombra de alacranes en los labios

 

nadie pregunta entre la niebla

         se eterniza la muerte

espera      sigilosamente    espera

que llegue la noche o el sueño de mandrágoras

a depositar la sien de podredumbre

 

plagado de silencios  sobredosis  y penumbra

viciando la caída nostalgia en la memoria

el relucir del viento inabordable

se introduce a los fármacos lunarios

 

 

IV

los tobillos traspasan el encierro y los jardines

se agota la mirada en el vaivén del reloj

la lluvia nicotina los consume

 

entregados a la revolución fantasmagórica

sin el fuego de las gárgolas

devoran el amanecer de los arcángeles

que cuelgan la columna de la noche

en el dintel exorcisante de la gloria:

parasitarias víctimas en la cordura inhóspita

herrumbran los camastros

sobre los bordes de la ciudad amarga

 

 

Eterna búsqueda interiortc "Eterna búsqueda interior"

No quiero su luz

no quiero su resplandor eterno

no el fulgor del mar inmóvil

no el tiempo sobre el cuerno del alba

ni sombra de eucaliptos

ni iguanos bajo el sol amargo

 

Somos pardos tigres que agonizan bibliotecas

elefantes de uñas planas que no dejan rastro

purificadas pesadillas del juglar arcaico

destello delirante colgado en la cintura de la noche

 

El tiempo gris se lava de las piernas útero creciente

violadas chamacas y los dientes sempiternos ácidos

el grito de las novias de encaje somnoliento

trasfondo de equinoccio arena

marea   calamares pálidos   oleaje

memoria intacta

 

                 Y si atravieso los manglares del alma

somos ventisca huracanada

glaciar disuelto en las hormonas

calcinados ojos

cadáver

átomo

dios

 

Simpleza sutil asombratc "Simpleza sutil asombra"

I

nadie asoma

no es más que luna parda el canto

espina que libera de amapolas los ríos de luz

el ala de mercurio

 

II

regresan a su espalda de cansancio los tigres centinelas

en el dintel del sueño silicona

los ojos despliegan sus arpegios

arde el vientre intacto

trepadoras jaurías se fusionan

 

III

el mar se vuelve círculo

en la garra de este monstruo cabizbajo

 

IV

dentro de los cánticos ceremoniosos

las luciérnagas anidan astros

y llaga de la noche

la madrugada se harta de los gritos de cantina

por los bulevares de la espera

 

V

es el silencio sobredosis golpeando la garganta

como el rumor de los laureles

cuyas ramas secas   pletóricas de orquídeas

despliegan el ardiente amanecer   lo inflaman.