Poesía desde el interior
La fragilidad enfrentada al férreo yugo de los sentidos. Es el Lev motiv en la obra de Lina Zerón, quien escribe desde muy temprana edad pero apenas hace casi una década se publicó su primera recopilación de poemas, ha ido madurando y enriqueciendo en una evolución constante, culminado con el éxito tanto de crítica como de público en sus dos últimos libros de poemas, traducidos a varios idiomas y publicados en más de diez países.
Heredera de la poesía más viva de Jaime Sabines, Lina Zerón a sabido crear un lenguaje propio dentro de la denominada: poesía de la experiencia. De una frescura inigualable en las imágenes conduce al lector al corazón del epicentro sensible. Es una poesía fluida y concentrada, unos pocos versos son suficientes para narrar los sentimientos más complejos, las sensaciones más poderosas sin caer en el intelectualismo de la poesía pura. La poesía de Lina Zerón es una poesía oxigenada, llena de vida porque está viva porque nace de la vida para explicar la vida, la epopeya de enfrentarse a todos los días, narrada desde la fragilidad que resiste, del que se levanta y vuelve a tropezar, del que sufre y vence y su victoria, es hiel y amaranto. En su lírica la geografía del amor tiene confines de imperio, el amor tratado desde la óptica del ser que cría entre sus brazos un animal rebelde y sin embargo imprescindible, provocador de las más altas alegrías y las más monstruosas tristezas. Una sensualidad que une cuerpo y alma en un solo ser, lo cual la convierte quizás, en la visión más realista que sobre este tema poético de primer orden se ha escrito. Poesía enteramente de mujer, poesía de Venus que mira con ojos alucinados el caprichoso rojo incendiado de Marte. Pero también una poesía social, que mira con ojos severos la realidad de sus país, los desastres de la guerra, la esclavitud femenina, la enfermedad y el hambre.
Autora prolífica Lina Zerón cuenta con siete libros de poesía, dos novela, y varios cuentos. Se ha convertido en la voz más interesante de la prestigiosa vida cultural de México en el extranjero. Así también su labor de promotora cultural y mecenas de artistas en todo el globo, hacen de Lina Zerón un verdadera dinamo de la cultura en estos comienzos de siglo, cuando el hombre se enfrenta a una globalización enrarecida por las multinacionales y los intereses económicos, donde la imaginación, de valor inestimable, pero sin precio en los parques, está siendo arrinconada cada vez más. Siendo estandarte de esa cultura en mayúsculas y sin monedas, que ha dado tantos nombre y obras en el siglo veinte y que gracias a esfuerzos de personas como ella, lo seguirá haciendo en este siglo que comienza.
Phil Manzaneque
Barcelona, España 2004
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