CRUDA COMO LA CARNE CRUDA
LA ESCRITURA DE LINA ZERÓN
Por María Poumier, París Francia.
Lina Zerón, es una joven poeta mexicana que busca su libertad desde las mismas entrañas de su verdad sin caer ya sea bajo la locura o bajo los subterfugios que le aconsejarían remontar rápido a la superficie y callarse. Ella no acepta etiquetas ni la podemos encasillar en ninguna corriente ya que su poesía es libre, directa, fuerte, comprometida y nos hace ver que estamos frente a una voz distinta pero que a su vez nos recuerda al maestro Jaime Sabines, a Oliverio Girondo, a la costarricence Ana Istarú o a Zoé Valdés la cubana.
Como una buena parte de la escritura femenina, la de Lina Zerón comienza por concentrarse en ella misma y es entonces que su capacidad intensa de verter sus sentimientos es que nos despierta pasiones encontradas ya que su poesía es como un espejo, a veces con elaboradas metáforas, otras sencillas o simplemente leguaje llano nos hace sentir en las entrañas lo que escribe. Lina Zerón otras veces es cruda como la carne cruda tirándose voraz sobre una fiera cuando leemos su poesía sensual, es la recurrencia de esta agresividad erótica en las letras femeninas el signo de una cierta emergencia que la liberación de las costumbres no ha totalmente sanado y en una sociedad tan puritana como la mexicana es que la voz de Lina Zerón se hace grande en este ámbito pero también nos hace recordar que sin romanticismo, la carne es triste.
La poesía de Lina Zerón muestra así mismo que sabe enojarse, ser celosa y vengativa y a partir del abandono, ella encuentra sentencias realmente interesantes. A partir del momento donde ella entra en el laberinto de la ira, crece y todo a costa de la temática de la feminidad pero ella escapa en el ghetto de la escritura femenina, que a menudo es reducida al estado de pasatiempo reproduciéndose entre ellas. Su poesía exhala versos fuertes y contundentes cuando habla por ejemplo del dolor de la pérdida, la muerte, cadáveres, tumbas. En efecto sólo la tumba hace del cadáver un ser real, fecundo, que puede comenzar su nueva carrera contra la divinización “Tumba de Edgard Poe”, escribía Mallarmé, “Requiem” en Verlaine, Ruben Darío escribió: “Los poetas fundadores del vigésimo siglo sabían la necesidad de escribir sobre las “tumbas” de poner en tierra a germinar. No es bonito, es necesario y los mexicanos lo saben mejor que todos y Lina Zerón tiene la fuerza de sus compatriotas para mirar la muerte a la cara, así como la crudeza y las heridas, así, ella reúne una tradición nacional que nos es conocida, en su dimensión poética, por Antonin Artaud y es una pena que los poetas mexicanos hayan sido tan poco traducidos hasta ahora, afortunadamente tenemos al francés la poesía de Lina Zerón, quien presta su voz a cualquier grupo marginado, porque la poesía de esta mexicana es muy versátil. Y hay una verdadera conquista, en su casa, de la brutalidad, como componente legítima de los sentimientos vivos y vivificantes, esos que la llevan derecho al antídoto, al humorismo, al sarcasmo también. La poesía de Lina Zerón es capaz de moverse en cualquier lenguaje y bajo cualquier sentimiento, lo mismo escribe sobre la guerra, los marginados, los exiliados que de amor y desamor. Es una mujer intensa, viva, pasional, una bocanada de oxígeno para la poesía de nuestros tiempo, llena de melodía e imágenes, donde su poesía erótica hará palidecer y sudar a más de dos por su realismo y su lenguaje contundente en este tema. Lina Zerón suena ya en Europa y suena fuerte, su poesía ha sido traducida al francés, alemán, inglés y próximamente al italiano, cosa que nos hace sentirnos orgullosos de tenerla esta noche entre nosotros en esta La Casa de América Latina.
Gracias.
María Poumier.
Catedrática e investigadora
de la Universidad París VIII durante casi 20 años
en el área de Filosofía y Letras.
Junio 2000, París. |