Presentación: Antología Imprescindible de Lina Zerón
Por Jaime Hales
(FIL Santiago, Chile, nov 2007)

Hoy recuerdo a Stefan Zweig. Si.
Señoras y señores:
Pocas invitaciones me pueden producir tanta alegría como la de presentar un libro de Lina Zerón.

Ella viene de México, una tierra de más contradicciones que las habituales de la especie, donde todo lo que es bueno es padrísimo y lo que es malo vale madre.
Es la tierra en la que se dice amar a la madre por sobre todas las cosas y donde a las mujeres se les rinde homenaje, al tiempo de negársele espacios para su desarrollo. Pero eso ha ido cambiando, cuando muchas mujeres han roto las barreras del autoritarismo ancestral.

Y la poesía es uno de los terrenos en los cuales las mujeres fueron postergadas, hasta que hace no tantos años y por fuerza de trabajar bien y con persistencia, comenzó a abrirse paso una pléyade de poetas o poetisas como también se llaman y algunas de sus estrellas brillan en el firmamento. Y el espacio se abrió por acción de los extranjeros que fueron conociendo la poesía de esas autoras y las publicaron o premiaron en otras latitudes.

Y así emerge la obra monumental de Lina Zerón, a quien conocí en los poéticos desayunos (donde asistí como invitado) que organizaba en el sur del DF mexicano el agitador cultural chileno Danton Chelén.
La veo y la leo.
Y percibo que ella se retroalimenta de pasiones al escribir. Más pasión en la vida y más vitalidad en la poesía. Más pasión en la poesía y más entereza y fuerza en la vida.
Belleza en el uso del lenguaje, precisión en las palabras, vitalidad en sus construcciones métricas, relatos de amores y desamores, de hijos que se van y mariposas que aletean en busca de ser orugas nuevamente, de ciudades dolorosas o vulgares, discursos políticos atrevidos, reclamos y promesas.
Dice que ha escrito novelas. No las conozco. Pero no cabe duda que así como Donoso llamó a su poemario “Poemas de novelista”, en ella se dirá “novelas de poeta”.
Lina es poesía.
De encanto y desencanto:
p. 16

“NADA ES PARA SIEMPRE

Todo se transforma,
hasta el amor más grande
en rutina se transforma
y el perfecto amante
en esposo se convierte”….

última estrofa de p. 90

“Cuando recuerdo todas esas noches
con la máscara del reflejo que no vive ni muere…
Añoro nuestras horas
y surge la esperanza de ser una contigo
en la dulce eternidad de tu presencia”.

De medular compromiso p.71

… “Cómo no amarlo este domingo de citas familiares
cuando se aventura en cuerda floja sobre el abismo
utilizando mi amor como alas para guardar el equilibrio
tomar el teléfono y en secreto escucho que me ama.

Cómo no amarlo este lunes cuando despierta el alba
con descomunales ecos de recuerdos compartidos,
ansiosa sangre hace girar corazones como aspas de molino
y la noche vestida de aromas palidece ante sus besos.

Cómo no amarlo este martes de malas noticias:
ataque terrorista contra incautos niños palestinos,
inexpertos defensores acribillados en Irak
una vieja amante abandonada en una casa en ruinas”…
De dolor p. 76

AUTOPSIA

Me olvidas, amor, me olvidas
y este amor que siento
es mas fuerte que un grito de ambulancia,
se esparce como sangre en la camilla,
revive al muerto del quirófano
y cual botella de oxígeno
lo mal usas, lo agotas, lo dejas escapar.

Me olvidas, amor, me olvidas
mientras yo me debato con la muerte
suplicando al médico arranque
de mi corazón tu nombre,
que lo extraiga junto al silencio que dejaste
y lo muestre al público asistente
en la sala de emergencias.

Me matas, amor, me matas
me tienes congelada sobre la terrible plancha,
inmolada de frío cual amoratado cadáver,
a punto de ser descuartizado
para que los doctores de la ausencia
giren la rueda de la autopsia
y declaren que fallecí de amor.

De generosidad p. 84

TOMEMOS CAFÉ

Ah.
Y ahora dices que me amas,
ahora que como tela de araña
de la cara el pellejo te cuelga,
que el magnífico color de tus ojos
ahora lo enmarcan un par de cadavéricas cuencas
y tu vanidad de macho viste de luto.

Ah,
ahora me amas como el primer día,
hoy que dejaste de ser el más codiciado,
la nota principal en todos los diarios,
hoy que famélica se encuentra tu billetera
y se agotó la cosecha de rubias y trigueñas.

Bien,
te agradezco decir que soy todo en tu vida
- todo lo que te queda -.
Tus días dejaste bordados en decenas de almohadas
y los billetes verdes, los grandes,
repartidos en muchas bocas color ambición.

Pero ven, tomemos una taza de café,
noto cuánta falta te hace.
Hoy tienes mal semblante,
hueles a abandono,
a gripe ¿o será a viejo?

Pero pasa,
ahora la sala principal es la cocina,
mi refugio preferido en tantas noches de espera
las otras habitaciones ya tienen polilla
y han olvidado sonreír las puertas.

Acércate,
toma asiento en la que siempre fue tu silla
aún sin sentir el peso de tu cuerpo.
Alégrate, hoy tenemos visitas,
llegaron aquellos niños que no sabes ni cuándo
dejaron de serlo;
una trae consigo al primer nieto
el otro, como tú, es un gran ejecutivo
al que casi nunca veo.

Pero ven, acércate...
aprovecha este día y diles cuánto los quieres
tanto como me quieres hoy a mí.
De desafío p.86

A TODOS LOS HE AMADO

Te advierto que cuando muera
ellos buscarán mis cenizas
esparcidas en el viento,
recordarán el rojo profundo de mis besos
y el azul revuelto de mis mares.
Volverán a la playa de olas satisfechas
donde mi piel gemía en sus cuerpos,
se buscarán en cada uno de mis poemas
y en silencio gritarán mi nombre ante el espejo.

A todos los amé por igual:
nunca necesité descanso o más pulmones,
todos tuvieron su sitio y su tiempo
siempre tejí océanos de ternura
con hilos de caricias en cada encuentro.

La vida pasa y la lluvia seguirá cayendo
mas día a día recordaré cada nombre,
cada rostro, torso, manos, boca,
los “te quiero” y las despedidas.

Así que hoy tu traición no me derrumba,
hoy el amor encerró a sus mendigos;
todo será perfecto,
tú vendrás oliendo a fresco,
bien vestido,
cabello en orden;
yo besaré tus labios
y en tus labios te prometo
recordaré todos las bocas que he besado.

De desilusión y desesperanza, último párrafo  p.106

“Por estas calles habitadas de frustración camino,
el desánimo del viento agobia mis pasos,
voy contando los botes de basura rodeada de basura
las costillas de los niños jugando entre ruinas.
Los hombres pretenden reanimar su fe muerta,
tan muerta como la libre expresión,
tan muerta como mi muerto anhelo
que también en la basura busca tus promesas de amor”.

De solidaridad p. 117

MEDIO OTOÑO DE ORIENTE

Todos los árboles en Oriente Medio lo saben
la tierra devorará el cadáver de las hojas,
y las calles vacías rebosarán de amarillo
en este otoño que se viste de sangre.

Antes del invierno morirán los niños
y no me reconoceré mas en sus ojos,
no tendrán donde anidar los pájaros
ni los perros dónde aullar a la luna.

Mi llanto tiene el mismo origen de las hojas
los días pronto serán la pátina del silencio.

Todos lo saben en esta guerra nueva,
es algo innato en el corazón del hombre
en los cielos manchados de herrumbre
donde  la mitad de oriente es color muerte
y la otra mitad es mercancía de invierno.

Lina Zerón

Otoño 2006
de esperanzas y promesas p. 128

Gimes en mi oído izquierdo,
nunca en el otro.
Gimes sobre mi piel horadada de cómplices suspiros,
gimes dentro de mi
                y Afrodita convierte en vida los impulsos
de tu vientre en mi vientre
y los transforma en espumoso vino blanco
y repito tu nombre y te amo
y en cada galope repican campanas
derrotando sueños imposibles
y así quiero estar,
                    así,
                    plena,
celebrando con suspiros de Neptuno y tritones,
cascabeles y serpentinas
tendida junto a ti una tarde inmensa
y recibe éste ramo de notas musicales
con melodías desconocidas
para que conmigo sueñes
y éste jirón de nube
para cubrir tu cabeza y no sientas frío
y arrastro el vaho de la madrugada hasta tu puerta
para que no veas mis lágrimas cuando te dejo.

Acurruco caracolas marinas y silbidos de barco,
lanzo agonías de sirena y mortal arcilla
contra los incrédulos de lo nuestro.

Tú y yo, juntos,
unidos en el silencio.

Ven, ven amor mío
déjame leer en tus ojos ese amor que llevas dentro.

Ven, te regalo éste corazón lleno de espejos
donde puedes encontrarme siempre que tu lo quieras.

Amigas y amigos presentes, poetas y lectores de poesía. Me perdonarán, yo sé que seré tildado de exagerado. Pero sólo quiero que guarden en la memoria en que en un caluroso atardecer santiaguino, alguien dijo de Lina Zerón que al leerla no podía dejar de pensar en Gabriela Mistral.
Muchas son sus diferencias – desde las personales hasta las literarias – pero el alma de la gran Gabriela se pasea sonriendo por los poemas de Zerón, como lo ha hecho entre los de Gioconda Belli, también rememorada espontáneamente el leer a Lina.
Lo que sucede es que pese a todos los reconocimientos, a Lina le ha faltado un Stefan Zweig, aquel escritor alemán que consagró muchas de sus horas a luchar por un Premio grande para Gabriela Mistral.
Puede ser prematuro, porque Lina es joven. Pero ya tiene la madurez, lo que se nota en su nueva poesía.
Compren el libro.
Esta antología es imprescindible, aunque se tengan todos los libros de Lina Zerón, porque permite llevar a ella en un bolsillo o tenerla en el velador, al alcance de la mano, cuando nos sobrevengan esos ataques que exigen poesía en altas dosis.
Jaime Hales
Primavera de Santiago del año 2007


 

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