La poesía escrita por mujeres me parece extraordinaria
Entrevista con Thelma Nava
Por Lina Zerón
Nació en la ciudad de México en 1932. Fue cofundadora, con otras escritoras, de la revista El Rehilete y con el reconocido crítico y escritor Luis Mario Schneider fundó la revista Pájaro Cascabel y la editorial del mismo nombre. Ha fungido como jurado en diversos certámenes de México y del extranjero. Su poesía ha sido incluida en cerca de treinta antologías, nacionales e internacionales, entre ellas Poesía en Movimiento, del poeta Octavio Paz. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, portugués y búlgaro. Obtuvo en 1962 el Premio de Poesía Ramón López Velarde y la presea Rosario Castellanos de Chiapas en 1993. Entre sus libros publicados se encuentran Colibrí 50, El primer animal, El libro de los territorios, El verano y las islas, Paisajes interiores y El primer animal. Poesía reunida. 1964-1995. Conaculta, Cuarta Serie de Lecturas Mexicanas, México (2000), Los pasos circulares, Antología personal, Ediciones “El cocodrilo poeta”, Col. Monte Gargano, 2003 y La memoria del mar, Cuadernos de Caridemo, Almería, España (2004).
Thelma Nava, quien es invitada a numerosos Festivales y/o Encuentros de poetas y de los cuáles debe escoger a cuál asistir ya que de aceptar todas las invitaciones, no viviría en su casa, nos dice sobre esto: “Los encuentros nos permiten establecer nuevos vínculos con poetas procedentes de diversas partes del mundo a quienes no conocemos y reencontrarnos con los poetas amigos, tanto de nuestro país como del extranjero. Compartimos días de poesía y amistad que perdurarán para siempre. En especial este Encuentro me parece muy novedoso en todos sus planteamientos, empezando por la convocatoria y hasta donde la memoria me alcanza considero que éste es el primer Encuentro organizado por un Sindicato de Maestros y me parece muy relevante que así sea, ya que los jóvenes representan el futuro de nuestro país son quienes más necesitan abrirse al conocimiento de la poesía y la cultura. Celebro esta iniciativa, que será también muy importante para los maestros, en su hermosa labor de transmitir sus conocimientos a nuestros jóvenes. Considero que este Encuentro va a tener una gran repercusión, no sólo en el Estado de México, sino en nuestro país. Por primera vez los asistentes tendrán la oportunidad de convivir con grandes creadores de diversas partes del mundo que asistirán y conversarán con ellos, al igual que lo haremos todos los poetas asistentes. Esperamos que nuestro trabajo responda a las expectativas de los organizadores. Me parece muy loable que el Encuentro se realice en el Estado de México, allí nació nada menos que nuestra Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, Ángel María Garibay, Gilberto Owen, Josué Mirlo, José María Velasco, Isidro Fabela, Laura Méndez de Cuenca, los hermanos Pablo y Enrique González Casanova, por sólo mencionar a algunas de las personalidades que son orgullo del Estado. No hay que olvidar tampoco que el gran escritor cubano José María Heredia, vivió durante casi toda su vida en la entidad. Se cuenta con instituciones muy sólidas como el Instituto Mexiquense de Cultura, la Universidad Autónoma del Estado de México, la Sogem, etc. quienes han venido realizando de manera constante actividades culturales, publicación de libros y revistas literarias, homenajes anuales a nuestra Décima Musa Sor Juana Inés de la Cruz, etc., si bien es cierto que ninguna de estas instituciones ha realizado un Encuentro internacional como el de Poetas del Mundo, Voces para la Educación, que es el primero en su género. Ese es el gran mérito del Sindicato de Maestros.
Thelma Nava, considerada una de las mas prestigiosas poetas de México, nos da su opinión respecto de la poesía contemporánea: “Considero que estamos viviendo una época extraordinaria en casi todos los países hispanoamericanos , ya que se está escribiendo magnífica poesía, acorde a los tiempos que vivimos. Hay una incesante búsqueda en este aspecto, tanto en lo formal, como en la temática que abordan los poetas. El panorama en México es muy enriquecedor, pese al pesimismo de algunos críticos que ven un panorama desolador en la poesía. Hispanoamericana. Es cierto que reaparecen ciertas constantes como la tradición de la ruptura y el diálogo con lo que aun pervive de las vanguardias, como afirma Julio Hubard en su prólogo al libro de Eduardo Milán Una cierta mirada. Crónica de poesía”.
Respecto al poeta Efraín Huerta, con quien estuviera casada hasta su muerte, nos comenta: “Para mí fue un verdadero privilegio haberme casado con un poeta como Efraín Huerta. Fue el nuestro un amor apasionado y puedo decirte que era además mi amigo y mi cómplice. Desde antes de conocerle ya escribía poesía, ya que empecé a escribir, como te dije anteriormente, desde que tenía 13 años. Éramos dos poetas con su mundo personal muy bien establecido y definido. Viajábamos mucho por diversos países de América Latina y compartíamos diversas tareas culturales y solidarias con la Revolución Cubana y la Revolución Sandinista en particular”.
La poeta Thelma Nava constantemente es invitada a ser jurado de premios de poesía, hecho que le permite estar al tanto del mundo literario y respondiendo a la pregunta sobre la poesía escrita por mujeres, ésta es su opinión: “La poesía escrita por mujeres me parece extraordinaria. Las generaciones posteriores a la mía empezaron a escribir cada vez con mayor fuerza y libertad, hasta llegar a la época actual en el que el auge es verdaderamente impresionante. Me mantengo al día de lo que están escribiendo las mujeres poetas. Siempre me ha interesado leer lo que escriben los jóvenes y como a menudo soy jurado de poesía, esto me permite ahondar en todo aquello que se escribe en nuestro país. Hay mucho talento en las jóvenes que ahora tienen más facilidades para realizar sus tareas literarias, es decir el acceso a becas y a premios, además de programas culturales como el de Tierra Adentro, del CNCA, que publica particularmente a los escritores jóvenes de en todas las disciplinas”.
La poeta escribe poesía desde su infancia, al respecto comenta: “Los cuentos que mi padre me contaba o me leía noche tras noche contribuyeron a despertar mi imaginación. Recuerdo las montañas de libros de cuentos que mi padre me llevaba de las ferias de libros y que devoraba en una tarde. Más adelante la poesía se gestaba también en mi imaginación, avivada por el descubrimiento de Andersen, Salgari y los hermanos Grimm, entre otros. En mis primeros libros de texto había fragmentos de poesía del Siglo de Oro e inclusive aparecían los escritores mexicanos Ignacio Manuel Altamirano y Juan de Dios Peza. En este contexto comencé a escribir poemas que a nadie mostraba jamás y que por fortuna no guardé. Sobre el papel de la poesía, para algunos puede que sea redención, pero no para mi. La considero más bien una vocación en la que la poesía nos elige, más que nosotros elegirla a ella. Es un destino, diría yo, y si hablamos de inspiración, no digo que no exista, eventualmente, pero la poesía es el fruto del trabajo cotidiano. El poeta debe aprender a manejar su herramienta, como en cualquier otro oficio, no se puede estar a expensas de que las musas le dicten a uno los poemas. Esto es ficción para mí, porque no falta quien afirme “que le dictan los poemas”. Quisiera que así fuera. El poema se va creando en un proceso volitivo y de ahí que de pronto uno se sienta y lo escriba, sin hacerle después ninguna corrección, en algunos casos. En otros sí hay que trabajar los poemas. Cada poeta tiene su propio método y una experiencia diferente en torno a la creación, ahora bien, si hablamos sobre vocación, en mi caso, yo escribía poesía por una necesidad de hacerlo y jamás se me ocurrió preguntarme a dónde llegaría ni me pregunté, como lo hacía un poeta amigo “si pasaría a la inmortalidad”. Nunca he sabido en la vida que va a ser de mí. Como lo digo en un poema “Todos los días nos encontramos al pie de la sorpresa”. Me siento muy orgullosa de ser poeta y espero seguir escribiendo poesía durante toda mi vida”.
En la generación de la poeta Thelma Nava, se encuentran grandes poetas también, entre ellos tenemos a: Isabel Fraire, Juan Bañuelos, Homero Aridjis, Marco Antonio Montes de Oca, Vicente Leñero, Carmen Rosenzweig.
La forma en que la poeta Nava vierte la sustancia literaria al papel, comenta: “Como muchos poetas, al principio tenía ciertas influencias, de las que me fui liberando hasta encontrar una voz propia. En una primera etapa escribía versículos, quizá por la influencia de Marco Antonio Montes de Oca. Posteriormente mi poesía responde a determinadas necesidades de expresión, sin que quizá piense mucho en la forma. Esta se va dando de acuerdo a las necesidades de la propia creación. Se van concretando más los conceptos expresados. Creo que lo importante es el contenido. Algunos de mis libros favoritos, que he publicado son: Colibrí 50, El libro de los territorios y El primer animal”.
Respecto al rubro sobre la difusión en México la poeta Thelma Nava fue muy clara: “Creo que en nuestro país se publica mucho la poesía y literatura en general porque contamos con muchas editoriales, tanto oficiales como independientes. Se publican bastantes libros y también un buen número de revistas independientes. Lo fundamental desde luego siempre ha sido la distribución. La poesía es quizá la que menos se vende, al contrario de la novela. Influye también el costo de los libros, por supuesto. Ahora, gracias a la tecnología, se difunde la obra de escritores del mundo entero a través de internet. Hay revistas virtuales excelentes en muchos países hispanoamericanos y gracias a ello se puede también conocer a poetas de muchas latitudes y uno puede dar a conocer su obra. Hablando de los medios de comunicación; considero que son fundamentales en lo que se refiere a prensa escrita o la radio, porque lamentablemente a la televisión comercial le interesa muy poco la cultura. En este sentido el Canal 22 y el 11 juegan un papel fundamental en la difusión de la cultura. Además de los noticieros el Canal 22 (y no es un comercial) tiene un excelente programa semanal, “La dichosa palabra”, que nos enriquece mucho, en el que participa mi amigo el poeta Eduardo Casar”.
Siempre es bueno recibir un consejo de los grandes poetas para los noveles y así se expresó la maestra Thelma Nava: “Fundamentalmente que lea todo cuanto pueda: poesía, narrativa, ensayo, etc. Si le es posible que estudie literatura en cualquiera de nuestras Universidades, tanto públicas como privadas o bien en la Sogem o el Claustro de Sor Juana. Un buen consejo sería que asista a la Casa del Poeta , adonde reconocidos escritores imparten permanentemente talleres literarios a un módico costo y además se realizan actividades culturales de gran calidad, lecturas de poesía, mesas de discusión de temas relacionados con la literatura, etc. Es fundamental el estudio y el contacto directo con los creadores. También en el interior del país hay muy buenos talleres literarios, Encuentros y actividades culturales. La Fundación para las Letras Mexicanas es desde hace un tiempo una magnífica opción, ya que ofrece becas a los creadores de distintas disciplinas, que tienen la oportunidad de estudiar y de conocer y convivir en ocasiones con escritores muy importantes que imparten charlas o conferencias en su sede”. |