EL QUIJOTE DE LA MANCHA AL “SPANGLISH” 

Por Lina Zerón

De visita por la Universidad Complutense en El Escorial, Madrid, España, el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, estaba dictando una conferencia en relación al “spanglish”, donde se expresó contundentemente en contra de aceptarlo como una lengua ya que “afirmar que, lingüísticamente, es una falsedad”, así mismo explicó que el español que se habla en Estados Unidos es un típico caso de lengua en contacto, dijo: “Lo que se está produciendo es la alternancia de códigos”, que consiste en que un hispano que no domina el inglés está utilizando un esquema sintáctico del español con palabras inglesas”, en esta misma conferencia reveló que el noventa y tantos por ciento del español utilizado en los periódicos hispanos que están en la red de Estados Unidos es absolutamente estándar, común, y concluyó que: “ahí está el reto”, pues lo cierto es que en las emisoras de radio y televisión “la invasión cada vez en mayor”.

 

Esta conferencia, se dictó en especial, por las primeras traducciones que se han dado ya a conocer sobre la traducción del Quijote de la Mancha, que está realizando Ulan Stavans, nacido en una familia judía mexicana y educado en escuelas donde el yiddish era lengua oficial, Stavans considera que el “spanghish, es un cruce de dos lenguas y dos civilizaciones. Es una revolución subversiva, es un desafío a los puristas que se resisten a la evolución de la lengua y un acto de legitimación de un dialecto que va camino de convertirse en un nuevo idioma”. Este hombre, creó en el Amherst College de Massachussets, la primera cátedra de “spanghish”, sosteniendo que actualmente utilizan este dialecto  más de 25 millones de personas a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos, en este último residen cerca de 40 millones de latinos y se calcula que la mayoría utiliza esta deformación del español con el inglés y que cambia según el origen de sus habitantes.

 

En realidad el “spanghish” no es un idioma, ya que carece de una estructura  formal que lo regule, ni siquiera es un dialecto, es una jerga espontánea, en la que cada vez se hace más común el uso de algunas palabras que, al pasar de la oralidad a la literatura, plantean una ortografía y un orden sintáctico y en efecto,  la espontaneidad con que se habla el “spanghish” ha empezado a dar paso a una convención, incluso hay escritos ya de poetas y novelistas, por citar un ejemplo, la poeta chicana, Liliana Valenzuela, quien vive en Austin Texas y visitó México el año pasado,  ha escrito decenas de poemas en “spanglish”, que siendo honesta, son muy buenos, pero de eso a que el “spanglish” se transforme en lengua a la cual puedan traducirse obras clásicas, hay un océano de diferencia, tal como estaba Cervantes de Estados Unidos. Stavans defiende su traducción del Quijote, o la legitimiza, arguyendo que “somos testigos partícipes de la creación de una nueva cultura, es una realidad y no puede ser ninguneada”. Este catedrático de Filología y Estudios Culturales tiene numerosos argumentos para defender su posición ante los facultativos de la Real Academia Española, dice, por ejemplo que si más de 35 millones de hispanohablantes que viven en Estados Unidos, la única comunidad de emigrantes con dos canales de televisión y cientos de emisoras de radio, deciden usar “rufa” (de roof) en lugar de techo, ¿es quijotesco tratar de convencerlos de lo contrario? La lengua es un río y hay que navegar por él en lugar de mirar desde la orilla”.

 

Esta es una muestra de cómo se lee u oye el otro Cervantes, en los primeros párrafos de la traducción del Quijote al “spangish” que se repartieron en la conferencia del Doctor García Concha:

 

“In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentlemen who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase.  A cazuela with más beef that mutón, carne choppeada para la dinner, un omelet pa’los sábados, lentil pa’los viernes, y algún pigeon como delicacy especial pa’los domingos, consumían tres cuarers de su income. El resto lo employaba en una coat de broadcloth y en soketes de velvetín pa’los holidays, with sus slippers pa’combinar, while los otros días de la semana él cut a figura de los más finos choths. Livin with él eran una housekeeper en sus forties, una sobrina not yet twenty y un ladino de field y la marketa que la saddleaba el caballo al gentleman y wieldeaba un hookete pa’podear.  El gentleman andaba por allí de los fifty.  Era de complexión robusta pero un poco fresco en los bones y una cara leaneada y gaunteada. La gente sabía that él era un early riser y que gustaba mucho huntear.  La gente say que su apellido was Quijada or Quesada- hay diferencia de opinión entre aquellos que han escrito sobre el sujeto- but acordando with las muchas conjeturas se entiende que era leally Quejada. But all this no tiene mucha importancia pa’nuestro cuento, proviniendo que al cunearlo no nos separemos pa’nada de las verdá.

 

It is known, pues, que el aformencionado gentleman, cuando se la pasaba bien, which era casi todo el año, tenía el hábito de leer libros de chivalría with tanta pleasura y devoción as lo leadearlo casi  por completo a forgetear su vida de hunter y la administración de su estate.  Tan great era su curiosidad e infatuación es este reagarde que él even vendió muchos acres de tierra sembrable pa’comprar y leer los libros que amaba y carreaba a su casa as many as él podía obtener.  Of todos los que devoréo, ninguno le plaseó más que los compuestos por el famoso Feliciano de Silva, who tenía una estylo lúcido y plotes intrincado that were tan preciados para él as pearlas; especialemente cuando readeaba esos cuentos de amor y challengers amorosos that se foundean por muchos placetes, por example un pasaje como this one....”

 

Ay güey, en el lenguaje de los big brothers, pero si esto es según Stavans un idioma nuevo que hablan los “espaldas mojadas” y buena parte de los que viven al norte del Río grande, entonces también podríamos traducirlo al idioma brothers y quedaría: “En un lugar de la Manche, güey, de nombre, güey, que no quiero recordar güey” ¿y sería válido?

 

Todo esto realmente me suena aberrante, tan magnífica obra que ha persistido al tiempo y las modas, sea ahora juego de protagonismo en las manos de un profesor que busca la fama destrozando el lenguaje. Este Quijote no puede ser tomado más que como un engendro, una curiosidad donde el Doctor de la Concha tiene razón en considerarlo como un fenómeno sin futuro y es cierto, el “spanglish” es una jerga espontánea y estrafalaria pero sin normativa, aunque el fenómeno exista como tantos lenguajes callejeros tipo el que usan los grafiteros o las bandas de Tepito o la Buenos Aires o los chicos bien de la Ibero ¿ves?