La poesía de hoy se sitúa sobre todo en América Latina
Entrevista con Pierre Clavilier de Francia
Por Lina Zerón
Nació el 7 de abril 1966, en Francia. Poeta, cuentista, novelista. Participa en varios consejos editoriales, entre ellos Les éditions Bérénice (París). Director de la Editorial La Barbacana, invitado por el poeta Max Pons. Durante varios años ha sido director de los Cahiers Bleus y de la Editorial Librairie Bleue / Cahiers Bleus (Troyes). Es traductor, fotógrafo y compositor. En el mes de marzo 2004, con motivo el centenario del periódico l’Humanité fundado por Jean Jaurès, publicó una antología “Cent ans d’Humanité » (cherche midi éditeur – París -). El Rey del país de Nishadhas, Relato Adaptación libre de Mahabarata. Linajes Editores, México. L'Heure Injuste, Editions de La Passe du Vent – Lyon. La Grande Anthologie du poème Bref 5editions Les Dossiers d'Aquitaine – Bordeos. Poemario De Vents et de pierres, Editions Bérénice – Paris, 2005.
Pierre Claviler, promotor incansable de la literatura latinoamericana en Francia, quien aprovechará la invitación que le hizo el Sindicato de Maestros del Estado de México para asisitir al Encuentro : Voces para la educación, en noviembre, presentará su libro El Rey del país de Nishadhas, Relato Adaptación libre del Mahabarata. El poeta opina : «Es importante que los poetas se encuentren y den a conocer al publico sus producciones. En Francia, país donde vivieron famosos poetas, la gente no hace mucho caso y es dificil hacernos conocer. Una tierra que pierde de vista sus poetas pierde el sentido más noble de su existencia. Tengo en mi mente muy presente una anécdota: fui a una escuela a dar una lectura de poesía, al final del recital el maestro les dijo a sus alumnos que yo también era poeta. Una niña entonces abriendo sus ojillos azules le comentó: “Pero señor maestro, es imposible. Una vez mi papá me explicó que los poetas eran personas ya muertas y este señor parece vivo” y es verdad que tanto la educación nacional como la prensa en Francia parece olvidarse de nuestra presencia. De hecho las librerías no tienen casi nada en poesía. Cada año son más de 400 000 libros publicados entre ellos solo mil son poemarios, un 0.25% de la producción o sea nada. La venta promedio es, para un libro de poesía, de 80 ejemplares así que los encuentros son el único modo para nosotros de hacernos conocer por el publico. Suelo pensar que un poeta es poeta ya que quiere el mundo sea diferente, entonces si queremos que se mueva el mundo debemos empezar par movernos a nosotros mismos. Mi viaje desde Paris es la prueba que no es decir sino una verdad. Participar en un Encuentro permite estar presente con sus contemporáneos y manifestar su presencia en la sociedad, una sociedad cruzando una crisis de identidad que necesita que los artistas y más los petas que otros, tomen su carga de pensadores sobre problemas agudos. Grandes poetas como Aragón, Hugo o Eluard en mis tierras lo sabían hacer perfectamente; en Italia podría citar a Pavese o a Pasolini en Rusia Maiakoski; Neruda en Chile..., se enfoca a los poetas durante estos encuentros no es tiempo para ellos mirarse el ombligo sino a los demás, lo que realmente hacen todos los verdaderos poetas, olvidarse de sí mismos. Por tal, el Encuentro Poetas del Mundo, Voces para la Educación, es una iniciativa bienvenida. Poder encontrar a un público de todas las edades y sobre todo en este mundo que es la educación cualquiera sea su condición de vida; es algo que enriquece mucho. Si podemos ofrecerle al publico otra percepción del mundo tras nuestra vista, alguna invasión, alguna reflexión, sería una victoria. Además venimos de diferentes esquinas del mundo o sea que aumenta la percepción de este. André Breton consideraba que Mexico era un país en si mismo surrealista, para mí es una tierra que me lleva a la literatura y a escribir poesías. Estoy muy contento de ir a México, sobre todo por que se nos va a permitir convivir con alumnos, profesores que son los que constituyen la estatura del porvenir, así como el público en general y no nada más poetas entre poetas, cosa que es muy común en los Festivales o Encuentros de poesía. En otras manifestaciones poéticas, los contactos que pude tener era más con editores, traductores, actores y muy poco, al fin y al cabo, con el público y lo lamento ya que al pensarlo. ¿Que es un poeta sino un espectador que escribe? , así que no tengo más que agradecer a todos los organizadores y pedirles que sigan por este rumbo. La cultura, cuando es buena, es también educación y la educación es una necesidad absoluta. Es un derecho humano al igual que el derecho a la diferencia”.
El poeta y editor francés, es un lector de poesía latinoamericana también y sobre la poesía contemporánea, opina: “Existe un gran variedad... Yo creo que actualmente, en Francia, los poetas vuelven a la poesía. Me explico. Durante años los que se pretendían ser poetas eran más escritores que jugaban con las palabras que poetas. Entonces sus textos perdían la magia y el aliento indisociable a este genero. Esto les ha aislado del gran público y nosotros que llegamos a la madurez (cumpliré 40 al mes de abril) nos encontramos sin nadie para hacernos caso. Pero cuando organizamos lecturas si, el publico nos escucha. La reacción suele ser igual y nos dicen que tenían miedo de no comprender nada pero si sintieron algo no indetificado pero si sintieron. Al mismo tiempo músicos componen canciones con letras que tienen poesía... por supuesto hay cantantes que tienen cosas bien ridículas pero ellos aparecen por una canción y no más, los demás siguen de discos en discos. Pero la poesía de hoy se sitúa sobretodo en América Latina... ¿quien soy entonces para comentar algo acerca de algo que conocen ustedes mejor que yo”.
Pierre nos platica que a la edad de doce años descubrió a Pierre de Ronsard y compró la mayoría de su obra o sea Los Amores. Estaba escrito en un francés bien envejecido pero sentía que no representaba un obstáculo: “Me quedaba horas a leer sin hacer otra cosa mientras mis compañeros iban a jugar al futbol, deporte que me gustaba pero que no me fascinaba como las poesías que descubrí. Solo, en mi cama, aprendí poesías de memoria, años después las conservo en una esquina de mi mente. Porque había elegido este poeta solo porque el poeta como yo se llamaba Pierre. Después me puse a consultar todos los libros de poesía que contenía la biblioteca de mi colegio. Entonces me dí cuenta que unos poetas me hablaban mas y otros menos. No me imaginaba expresarme un día en versos. Tenía tanta dificultad en la expresión escrita, pero el 23 de enero de1983, tenia entonces casi 17 años, me sentía bien solo y la vida me ofreció mala cara (como a muchos chicos de esta edad) me puse a escribir un soneto que era malísimo, sin embargo, sentí inmediatamente una relación con el mundo bien diferente de lo cotidiano. Al escribir ya no existía ninguna hipocresía, en el sentido de los viejos griegos, tampoco había que intentar parecer. Entre esas malísimas líneas aparecía tal como era yo. La autenticidad del escribir me permitía sentirme como jamás me había sentido y era agradable. Y como era agradable escribí ese día como seis textos que al día siguiente presenté a unas compañeras y ví que sonrían de lo que había presentado. Yo el chaparrito que nunca miraban ellas, podía llevar sonrisa a una chica, ni siquiera lo podía imaginar y además fue un acto que sentía esencial a mi existir, cambió mi motivación pero el escribir siempre sigue siendo el centro de mi existir. Años después descubrí poetas en español y comprendí entonces que una verdadera poesía respondía a leyes interiores que no aparecen al lector. Mis textos cambiaron pero sabia que no quitara de mi vida la poesía tanto como lector como escritor.
Pierre Clavilier considera que la poesía es una lucha con las palabras: “¿Qué es una palabra sino el intermedio entre una cosa y nuestra mente?. O sea que ser poeta es siempre abrirse al mundo y plantarse de modo diferente. Por esto los verdaderos poetas encuentran poesía en toda la creación y no sólo en lo que todo ve bonito. No escribo para salvar mi alma sino para vivir y vivo para escribir y escribir me da un alma que tal vez salvaré por escribir y esto no tiene nada que ver con la inspiración, una palabra que no vivo, más bien, creo que todo el verdadero poeta es yacimiento de textos. Lo que sé es que existen experimentaciones en mi vivir que necesitan salir por la pluma para tener una realidad o sea par realizarlas como cosas cumplidas e inscribirse como experiencia vivida. Por ejemplo mi visita a la Casa Azul que hice en octubre 2001, lugar donde sentí muchas ondas muy curiosas que me daban la impresión de sentir el espíritu de Frida Kahlo pero tambien el de Rivera, como si ellos todavía vivieran dentro estos muros. Mi visita de entonces desembocó, varios años después sobre una biografía de esta gran artista que se publicará en Francia el año próximo. Para mi equilibrio mental era necesario escribir algo. Cuando algo fuerte, un encuentro por ejemplo con una persona, me pasa, necesito escribirlo, esto es mi inspiración. Añado que la única inspiración que existe no es nada si no existe un trabajo cotidiano del escritor sobre su escritura. Un futbolista tan genial que sea, si no trabaja diariamente, si no cuidad su nutrición etc. no alcanzará a nada. La inspiración es una disciplina pero también una necesidad. Yo creo más en el estilo que la inspiración ya que, lo afirmo entre nosotros, finalmente desde muchos tiempos todo está escrito. Los amores imposibles de Romeo y Julieta tienen tantas variedades en la literatura mundial, entonces, creo que todos tenemos fé en nuestro estilo más que en nuestra inspiración ya que el hombre no ha evolucionado tanto desde la invención de este fabuloso instrumento que es el escribir, mientras que la sociedad, o sea el modo de vivir, evolucionó mucho. ¿Que es el estilo? El estilo es el vivir. La inspiración es el trabajo. No más. Es una mitología que permite asustar a unos que sienten una inclinación al crear y un pretexto a los malos creadores. También es un pedestal donde la sociedad puso al artista cortándole del pueblo del cuál es un miembro al igual que un trabajador manual. Vivir la escritura cotidianamente. No creo yo a la inspiración.
Los escritores de la generación de Pierre Clavilier son todos novelistas: “ya que a los poetas nadie les hacen caso, con excepción de sus amigos y familiares y tal vez de sus editores. Entonces nombraré a la belga Amélie Nothomb, Alexandre Jardin, Marie Darieusec, de modo general los escritores empiezan a tener fama a partir de los cincuenta años o sea que de mi generación no son tantos. Hay que esperar, mientras tanto yo sigo creando, suelo escribir escuchando música sínfonica o cantada pero en este caso no tengo que comprender la letra ya que las palabras del canto (opera o variedad) entrarían en conflicto con mi escritura llevandola a un fracaso. Como el acto de escribir es algo fuerte yo suelo hacerlo con mi computadora. Me explico, el hecho de escribir me pone en un estado vecino del acto íntimo y las consecuencias son similares, el goce viene con un verso o una frase. Igual que en la sexualidad ya no pronunciamos palabras sino emetimos gritos, la caligrafia se va deformando para no ser escritura. Como el mudo alcanzado es un mundo interior no soy capaz después de hacer lectura de lo que quise escribir y soy incapaz de volver a encontrar lo que salio de mí. La escritura es una cosa del instante, una espontaneíad que necesita emergencia. Después de varios años sabré si voy a escribir versos o narrativa. La mayor parte del tiempo me vienen dos o tres palabras que sirven al principio para mi texto. Es la versión visible de un iceberg que tengo en mí y que voy descubriendo mientras escribo. Unos son visitables por el público, otros no, los publico en revista o los conservo.
Ésta es la tercera vez que el poeta y editor francés, Pierre Clavilier visita nuestro país y en base a sus anteriores experiencias, el consideras que México es mucho mejor que Francia, en cuestión de difusión, “Es mi tercera estancia en tierra mexicana y realmente siempre he tenido escuchas a lo que presento, como poeta o lector de poesía o pronunciando conferencias. Hay un elemento simbólico que me encantó la primera vez que estuve en México y es el billete de cien pesos que para mí, desde un enfoque espiritual, pienso que costaba mucho más el billete que el valor indicado, ya que trae versos de Netzahualcoyotl. No conozco ningún país que tenga escrito una poesía en un billete de banco. Esto puede significar mucho. Volviendo a mi país, escribí al director del banco de Francia (Conocido entre los poetas por apreciar nuestro género de predilección) para sugerirle la idea. No recibí respuesta.
Pierre opina que un escritor debe leer y escribir todo el tiempo: “Escuchar y escuchar la voz interior que se hace oír cuando se escribe, leer nuevamente para conocer las obras tanto de los pasados como de sus contemporáneos. Dudar de su producción sin perder ánimo por lo tanto. Esto seria mi consejo y es lo que hago”. |