Entrevista con Eve Gil
Por Lina Zerón
Nació en Hermosillo, Sonora en 1968. Narradora y periodista cultural, fue Premio Nacional de Periodismo Fernando Benítez 1994. Ha sido becaria de Jóvenes Creadores del FONCA entre 1995 y 1996 y del FECAS de Sonora entre 1993 y 1994 y 2004 y 2005. Autora de cuatro novelas: "Hombres necios"(Premio La Gran Novela Sonorense 1993), "El suplicio de Adán", "Réquiem por una muñeca rota" y "Cenotafio de Beatriz". Tiene a su cargo las columnas "La trenza de Sor Juana" del suplemento Arena de Excélsior y "Charlas de café" de la revista Siempre!
Eve Gil es una mujer inquieta, defensora de los derechos de la mujer, luchadora por que su voz se escuche, trabajadora y comprometida con el quehacer literario, por eso escribe la Trenza de Sor Juana, y al respecto nos platica cómo comenzó con ella: “El origen de mi columna se remonta a 1990, año en que entré a estudiar letras. Entonces manifesté mi disgusto ante el profesor de Literatura Española por la ausencia de escritoras dentro del programa de estudios, a lo que respondió que no había incluido escritoras porque había muy poquitas, y esas poquitas eran pésimas y no valía la pena ocuparse de ella. A partir de ahí empecé a recopilar material escrito por mujeres, y ya para el 2001, año en que empezó mi columna, conocía bastantes. La intención de "La trenza de Sor Juana" es mostrar lo que las mujeres han escrito a través de los siglos y convencer a los lectores de leerlas y descubrir por sí mismos el genio de estas escritoras”.
Respecto a su participación en Arena con La Trenza de Sor Juana, Eve nos platica cómo surgió: “El origen de mi columna se remonta a 1990, año en que entré a estudiar letras. Entonces manifesté mi disgusto ante el profesor de Literatura Española por la ausencia de escritoras dentro del programa de estudios, a lo que respondió que no había incluido escritoras porque había muy poquitas, y esas poquitas eran pésimas y no valía la pena ocuparse de ella. A partir de ahí empecé a recopilar material escrito por mujeres, y ya para el 2001, año en que empezó mi columna, conocía bastantes. La intención de "La trenza de Sor Juana" es mostrar lo que las mujeres han escrito a través de los siglos y convencer a los lectores de leerlas y descubrir por sí mismos el genio de estas escritoras”.
Hace un año conocí a Eve Gil en el Encuentro de Escritoras de Guadalajara, Jalisco, ahora está invitada al Encuentro: Poetas del Mundo, Voces para la Educación que se llevará a cabo del 22 al 26 de noviembre de éste año y ella opina que los Encuentros de poetas y en especial este que es auspiciado por el Sindicato de Maestros del Estado de México, le parece magnífico, porque “aunque pareciera que el aspecto cultural y el educativo vienen juntos, la verdad es que se han distanciado muchísimo... y este es el mejor momento para reconciliarlos” y lo que más llama su atención es que “está dirigido a los estudiantes y a los maestros, y eso personalmente me encanta porque soy feliz conviviendo con jóvenes inquietos y curiosos de la literatura”. Eve Gil, es primordialmente narradora, una escritora joven de muy altos vuelos, y el que acuda a un Encuentro de escritores en el Estado de México, el cuál se caracteriza más por “la grilla” que por la cultura, para ella esto “es muy significativo, aunque hay que recordar que el Estado de México ha dado excelentes escritores: pienso particularmente en Alberto Chimal, en Otto Raúl González, en Carmen Ronsesweig. Ya con eso tienen más de un motivo para sentirse orgullosos en cuestión artística y cultural”.
Como buena escritora y empapada de todos los temas literarios, Eve Gil prefiere “la poesía clásica, que es más emotiva, menos experimental. Eso no significa que no haya poetas estupendos en la actualidad, pero me he percatado que los poetas contemporáneos que más me gustan (Sabines, Bonifaz Nuño, Enriqueta Ochoa, Ida Vitale, la venezolana María Auxiliadora Álvarez, Lizalde, o de mi generación Luis Vicente de Aguinaga y Teodosio García) tienen mucho de poetas clásicos”.
Su vocación por la narrativa se deriva, piensa ella, de la soledad de la infancia y la adolescencia. “Las palabras se convirtieron en mi juego favorito, contar historias me hacía sentirme acompañada y rodeada de gente”, y considera que la escritura “es en sí misma una redención del tan vapuleado espíritu”, y agrega: “creo que todo es 99% de trabajo y 1% de inspiración, pero tampoco hay que permitir que la inspiración lo manipule a uno. Lo correcto es equilibrar ambas cosas”. La niñez para Eve en su desarrollo como escritora: “es especial e importante para mí, por eso escribí "Réquiem por una muñeca rota" que rebela el lado oscuro de las niñas a quienes todo mundo cree asexuadas y brutas” y ella en lo profundo de su alma, desde niña dice: “supe que sería escritora a los trece años, después de leer por primera vez a Oscar Wilde. Antes de eso, quería ser pintora (y antes que pintora, quise ser azafata). Todos los escritores del crack, muchos de ellos, ahora conocidos pertenecen a su generación. Eve Gil lo mismo toca un tema de niñez, con profundidad que un diario que ahonda en varios temas de la existencia como la prosa poética para ella: “El tema me elige a mí... yo pretendo desarrollarlo pero al final los personajes se bastan solos”. Su libros preferidos: “Ufff, cientos de miles... pero mis libros de cabecera son las cartas de Flannery O´Connor, los ensayos de Sergio Pitol, los poemas de Lord Byron y Dante y en general todas las novelas de Roberto Bolaño”.
Como muchos otros autores afirman, Eve no consideras que México sea un buen país para la difusión de la poesía o literatura en general y agrega que: “los propios autores deben unirse para cambiar esta situación” y que a la mayoría de los medios de comunicación no les interesa difundir cultura, son pocos los verdaderamente comprometidos, por eso ella hace lo debido en las columnas a su cargo, es una gran comunicadora de la obra de otros y como consejo a los que desean ser escritores enfatiza: “Que lean mucho, muchísimo”... |