CIEN Y UNO POR CIENTO AUTODIDACTA
Por Lina Zerón
Floriano Martins nació en Fortaleza, al noreste de Brasil en 1957. Poeta, ensayista, traductor y editor. Se considera orgullosamente 100 y uno por ciento autodidacta ya que prefería sumergirse en la basta biblioteca de su padre que ir al colegio (nivel preparatoria en adelante) y viajar, viajar y conocer su país. Diversas editoriales le han publicado tanto su poesía (7 líbros) como ensayos (4) y traducciones de diversos autores como García Lorca, Guillermo Cabrera Infante, José Luis Vega, Alfonso Pena y Jorge Rodríguez Padrón. También edita dos revistas virtuales: Agulha y Banda Hispânica.
Su poemario “Cenizas de Sol” (1994) se editó por primera vez en Brasil, la segunda edición salió en Inglaterra y la tercera en Costa Rica.
Su relación con los libros de su padre, los cuales leía y releía desde que aprendió a leer y escribir, le causaba nostalgia cuando se iba a la escuela, ya que sabía que durante horas no iba a poder disfrutarlos. Eran muy importante también los catálogos de artes plásticas y la música brasileña, a veces Lucho Gatica pero sobre todo, brasileña. Su padre amaba la historia y tomó varios cursos así como de literatura también, aunque era de profesión administrador, tenía un gusto muy grande por la historia, sobre todo las guerras mundiales. A la fecha Floriano Martins cuenta con más de 4 mil libros en su biblioteca personal.
Tenía 14 o 15 años de edad la primera vez que abandonó la escuela para recorrer toda la región noreste y norte de Brasil viajando de “aventón” y así, pasaron dos años para volver a la escuela pero la verdad, confiesa: “nunca me gustó la escuela porque los estudios me parecían sistemáticos y sentía que no me ofrecían mucho más que las lecturas de la biblioteca de mi padre o la de mis amigos” Comenzó a escribir entre los 16 y 17 años, cuentos un tanto eróticos, porque era admirador del Marquéz de Sade y lo inspiraba mucho y dice que: “uno siempre comienza a escribir a la manera de, y considero que esto es importante, así como los artistas plásticos copian a los grandes maestros. También componía letra para canciones porque empezaba a relacionarme con músicos y tocaba un poco de batería, de congas e hice algunas presentaciones en mi ciudad pero una vez más la necesidad de viajar, de conocer, me apartó de esto. Estuve fuera otro par de años y una vez más volví con la intención de terminar los estudios pero estos no me satisfacían la curiosidad y los dejé”
Por 6 años radicó en San Pablo y regresó a Fortaleza pero nos comenta que su proximidad con la literatura lo llevó a incursionar en el teatro clásico y esas imágenes junto con el conocimiento de la música y el gusto por las artes plásticas lo volcó en la escritura. Empezó de una forma muy lírica para después de los 20 años dedicarse por completo a la poesía. Se descubre como escritor, continua: “cayó en mis manos un libro de Cesar Vallejo y quedé fascinado, ya conocía un poco a Pablo Neruda, pero lo que conocía de literatura hispanoamericana era más lo relacionado con su novelística porque no había en mi país nada de poesía castellana hasta entonces, prácticamente la situación es igual hasta hoy. Me decido a investigar sobre ella. Vallejo me abrió los ojos para hacerme sentir que tenía una gran ignorancia y que necesitaba entonces conocer a todos los poetas. Me dediqué a conseguir direcciones de autores y así fue como hice en forma un curso de investigador, aprendí el español por la necesidad de cubrir esa carencia de conocimiento y como no me gustaba la escuela, compré diccionarios, manuales de gramática, libros en lengua española y comencé a hacer crítica. Primero aprendí a leer en español porque no tenía con quien practicar, no podía hablar porque las palabras no me salían”.
Floriano se conecta ya entonces con un grupo de estridentistas de Jalapa, Veracruz y descubre que son parte muy importante de la vanguardia en México, descubrió que había una proximidad muy grande entre los poetas estridentistas y la generación del modernismo en Brasil de 1922, nos dice que la cercanía entre la escritura mexicana y la brasileña se da por una: “fascinación de los dos lados con respecto al futurismo italiano, como una forma mágica porque no había una relación directa”
Como editor y director de dos revistas virtuales, platica que: “internet es un instrumento muy importante de acercamiento de las culturas, cierto es que hay mucha basura circulando, mucho ego, mucha perversión, mucha comercialización, entonces internet vive el mismo proceso de globalización como un principio motriz de bestialización de la especie humana pero se pueden encontrar también tentativas muy importantes de acercamiento, tenemos por ejemplo que podemos visitar los museos en forma virtual y las revistas de cultura que mismo contando con sus ediciones impresas tienen sus páginas web y hay también algunas que son específicamente virtuales y eso es precioso, estamos creciendo en eso”
La poesía actual de Brasil, es una cosa que le preocupa mucho ya que comento: “nosotros tenemos una tradición especialmente formalista y esto lo digo de manera lamentable, desde nuestro parnasianismo, nuestro barroco, fue impedido, nuestro simbolismo, la Semana de Arte Moderno ha creado una lectura cuestionable en lo que sea modernidad y su relación con la tradición y en seguida tenemos la generación del 45, más formalismo e inmediatamente llegamos al concretismo que nos lleva a un callejón sin salida por radicalizar completamente ese formalismo y esto coincide con un falso entendimiento del rigor estético como en Juan Cabral, donde se crea una lectura de que su rigor estaría ligado al exceso de formalismo y no se trataba de eso sino de una forma muy particular del rigor estético pero con sentido, todo eso nos lleva a las generaciones siguientes, a partir de la mía por ejemplo, los poetas que nacimos en los años 50’s. uno no tiene más referenciales que los formalistas y como en Brasil las relaciones con la poesía hispanoamericana son inexistentes, nuestras referencias son de Europa y Estados Unidos, porque Francia ya no tiene más que ofrecer y tampoco los estadounidenses, entonces uno se queda como aislado.
Lo que se escribe hoy en Brasil es una cosa completamente nacida de la necesidad de comunicación de la poesía, como expresión humana, la forma es un recurso esencial, pero no define a la poesía en si. Creo firmemente que lo que se debe hacer en Brasil y en todos los países latinoamericanos, es recuperar la dimensión artística, la dimensión humana del arte porque existe una tradición subterránea en Brasil que viene del simbolismo, los poetas surrealistas de los años treintas a cincuentas que dialogan directamente que viene de Grecia de Hispanoamérica, pero eso es un río subterráneo pero se necesita fundar una nueva tradición que sea la recuperación de ese río.
Respecto a la difusión el poeta nos comenta: “En Brasil las editoriales prácticamente no editan poesía, te puedes encontrar muchos libros de poetas brasileños pero son de editoriales de segundo o tercero escalón que cobran dinero a los autores para ser editados. Otro caso son las ediciones de autores ampliamente conocidos y editados por casas de prestigio, pero éstas cuestan una fortuna y esa es una imposibilidad, una trampa, una ilusión de que tienes esos libros, pero tienes para quién, este es un cuadro desalentador que deja claro que la difusión es muy precaria, nosotros casi no tenemos suplementos literarios en nuestra prensa, hay más sobre espectáculos o deportes pero culturales casi no como en otras décadas, ya no tenemos. En Brasil no hay una ayuda, un recurso para la sistematización de los proyectos culturales, para la producción literaria. No hay suplementos literarios, no hay revistas como en México. |