Bretaña en Cerámica
Foto y Texto: Lina Zerón
Dodik, es la historiadora de Bretaña en Cerámica más importante que ha dado esta región y tal ves Francia. Ha sorprendido con sus creaciones en cerámica a medio Europa. Su obra ha podido disfrutarse en las galerías de más prestigio en países como Bélgica, Italia, Londres, Alemania, España, Praga, Estados Unidos y por supuesto Francia. Fue merecedora de un gran homenaje por parte de la UNESCO en París (1985) como ceramista pero también como promotora de personalidades en la literatura, canto, música, escultura y pintura.
Dodik viene de una familia bretona de bordadores de Finisterre. Sus bisabuelas y bisa-tío-abuelos hacían encajes y bordados, este arte fue heredado de generación en generación. En los años 30’s, los talleres “Pichavant”, pertenecientes a su familia, contribuyeron a salvar la economía de la región durante la crisis de la sardina. Ella es la primogénita de nueve hermanos, todos artistas y escritores. A muy temprana edad fue sensibilizada por sus parientes en estos quehaceres pero el impacto que causaban en ella los vitrales, decoración y estatuas de las iglesias de Bretaña la llevó a estudiar Bellas Artes en Quimper. En esa época había fábricas de cerámicas, ella se interesó en estudiar las técnicas con los obreros de esas fábricas y así pasó del dibujo, a los 18 años, a la cerámica. Podemos encontrar en la obra de Dodik no sólo leyendas bretonas y célticas sino también motivos históricos y de arte popular.
Junto con su esposo Gwen (escultor) se instalaron en Sain-Malo (Bretaña) en 1957 y abrieron un taller de cerámica, casa que también utilizaban para el encuentro de artistas e intelectuales del mundo entero. Esta casa fue de las pocas que se salvaron de los bombardeos en 1945 en el famoso desembarco del Día D y fue construída en el siglo XVII, a la fecha todavía conserva su fisonomía. Sus hijos Tugdual (escultor) y Gäide (pintora) son producto del arte de cuatro generaciones, también.
En 1981 Dodik es nombrada presidenta de los “Reencuentros Poéticos Internacionales de Bretaña” recibiendo cada año poetas de diferentes países. En 1990 crea con la ayuda de la ciudadanía de Saint-Malo la “Casa Internacional de Poetas y Escritores” inaugurada por Federico Mayor, Director General de la UNESCO, Camilo Cela, premio Nobel de literatura, René Covanau, diputado de Saint-Malo, Per-Jakes Hélias, Claude Couffon, el traductor más importante que ha tenido Francia y muchas otras personalidades de las artes y letras. A la fecha ha recibido más de 2000 artistas de diferentes nacionalidades durante distintas épocas del año. Dodik es invitada constantemente a dar conferencias, a participar en películas y programas de radio y televisión sobre las leyendas bretonas y célticas en países como Rusia, Luxemburgo, Japón, Suecia, Bélgica, Francia, Inglaterra...
Platicando con ella, quien es una mujer infatigable y muy simpática, nos cuenta que ha ilustrado en cerámica relatos de grandes escritores de Bretaña por ejemplo de Per Jackez Helias quién es el autor del libro, entre otras obras, “El caballo del orgullo” que recuerda la vida de Bretaña en la época de su abuelo, quién le contó todo. Nos dijo también que en este oficio el artista está muy solo, sin grandes apoyos pero ella y su marido tuvieron la suerte hace algunos años, de recibir unas compras del Estado e hizo 50 grandes murales para las instituciones públicas así como particulares. Hay murales hechos por ella en Nueva York, Washington, Japón, Australia y otros países, comentó que: “El problema es que ciertos artistas tienen una especie de compromiso con el Estado y reciben encargos y dinero y otros como nosotros, que somos particulares tenemos que buscar la clientela, es por esto que acepté ser la Directora de la Casa de Poetas y Escritores porque el Estado me paga un salario” aunque esto le resta tiempo para su propia obra, le hace feliz porque es otra forma de crear, de dar a conocer a los artistas y creadores, esto le apasiona, aunque a veces siente que se sacrifica ella por lo otros, pero no le importa mucho cuando ve los resultados para Bretaña.
La primer leyenda que ilustró fue: “El maravilloso viaje de Niels Holgersol” de la escritora sueca, Selma Lagerlof, quien fue premio Nobel de literatura y es la historia de un niño que viaja en las alas de un ganso salvaje para conocer el mundo real y al mismo tiempo imaginario. También creó una colección muy importante “Tierra humana” entre las cuales ha ilustrado el libro de Eduardo Galeano, “Las venas abiertas de América Latina”, libro que fue traducido por Claude Couffon.
En una visita a su casa pude ver cómo trabaja en su taller, primero hace el dibujo, luego lo calca sobre el material que va a utilizar y después pone un producto que mantiene fijos los colores que va poniendo gota a gota con un pincel, los mete al fuego, pero este cambia por completo los colores, así que ella debe imaginarse muy bien cómo cambiarán al salir del horno, la cerámica sale y se hace brillante. “Hay que saber que los colores cambian al cocerse la pasta, por eso los pintores no trabajan mucho la cerámica ya que ellos tienen una visión del color que no pueden cambiar, es muy difícil, hay que ser muy locos para trabajar la cerámica”, dijo sonriendo. Lo más interesante es no saber lo que va a salir del horno ya que puede ser una sorpresa agradable o desagradable.
De cuando en cuando la municipalidad le encarga la decoración de edificios públicos, escuelas, institutos. Un mural del que está muy contenta es el que hizo en una escuela primaria en todos los muros que lo rodean y los niños viven como en un cuento y ella es invitada a veces a contar la historia que creó en las paredes y eso le da mucha satisfacción.
En Octubre de este año, respecto a su labor en los Reencuentros de poesía internacional, que se llamó primero: “Premio del Monte Saint-Michel”, porque se daba ahí, se otorga un premio a un autor de gran trayectoria. Este premio se fundó hace más de cuarenta años, pero al pasarlo a Saint-Maló primero llevó el nombre de esta ciudad y luego el de un gran escritor bretón, Guillevic, que acaba de morir, también se da un premio a la mejor obra en el idioma bretón, esto con el fin de preservar la lengua de la Ciudad. El premio consiste en 20 mil francos y los otros de 10 mil francos, “todavía no aprendo a convertir en euros, no me acostumbro” –dijo-. Los encuentros duran 3 días donde participan poetas de todo el mundo con fiestas de música, lecturas, encuentros entre autores. En 40 años han dado premios a casi todos los grandes poetas vivos de Francia y cuando se hace una exposición de los autores que han premiado, está casi toda la poesía francesa importante.
Dodik intenta con estos encuentros hacer que la poesía retome cada día más fuerza y que deje de intelectualizarse y se vuelva más humana, más accesible, “por eso la importancia de invitar poetas jóvenes y de otros países que puedan aportar frescura, lenguaje y corazón como la poesía latinoamericana”, agregó.
Nos dijo para concluir que gracias al traductor Claude Couffon ellos han conocido a los más importantes poetas de Latinoamérica, ya que: “El introdujo esta poesía que esta llena de vida, de fuerza, la autenticidad que quizá falta ahora en los países de Europa, hasta cuando las situaciones son más duras, hay siempre una cierta alegría de vivir en la poesía Latinoamérica, así como en la de Africa”. |