Entrevista con Angel Parra

Lina Zerón 

Nació en Valparaíso en 1943.  Su infancia transcurrió como la mayoría de los chilenos, sufriendo sin disimulo los rigores de la pobreza. Ya a los dos años subía a los escenarios junto a su madre y a su hermana Isabel, junto con quien formaría una de las más famosas duplas de la música chilena.

A los cinco años, luego de la separación de sus padres, cantaba en los circos; su repertorio se nutría de célebres intérpretes latinoamericanos de la época como Leo Marini y también acompañaba a su madre en su infatigable trabajo de recopilación folklórica por todo el país.  En la actualidad y desde hace 27 años vive en París.

1.-¿Desde cuando empezó su formación artística?

Empecé muy chico a preocuparme de la guitarra, por mi madre, mi formación artística es muy básica, muy modesta pero muy fuerte, basado en el folclor, que mi madre, Violeta Parra, rescató. De ahí respeto mucho a las mujeres, me gusta trabajar con ellas, intercambiar las ideas suyas con las mías. Todo esto viene desde mi mundo materno, podrían decir que era maricón porque siempre estuve rodeado de mujeres, esto me da una dimensión femenina de la vida.

  

2.-¿De donde viene tu formación política?

 Viene de parte de mi padre, que era dirigente comunista, ferroviario, por tanto un hombre de generación, de estos que fueron peleando, construyendo un poco lo que fue la historia de la clase obrera, hasta el golpe de estado, se llamaba Luis Alfonso Cereceda Arenas. Mi padre estuvo en momentos difíciles del país, estuvo preso cuando yo tenía 3 años.

 

4.-¿Y tu formación educativa?

Yo no tuve diplomas, yo aprendí a sumar y restar en mi casa, nunca fui al colegio, de tal manera que todo lo aprendí en el hogar, mi formación es muy artesanal, autodidacta, por eso a mi me da mucho gusto poder darle a mi hijo estudios.

 

5.-¿Cómo te hiciste músico?

Yo me hice músico por razones militantes, al día de hoy se me aclara cada vez mas que yo la música la usé como un instrumento para seguir desarrollando el trabajo que había hecho mi padre como militante político, y de acercamiento y esclarecimiento a esos sectores que son los más desfavorecidos, y con menos acceso a la cultura. Mi primer disco lo grabe a los 15 años, pero antes yo cantaba, desde chiquito en fiestas populares.

 

6.-¿Cantabas solo o con tu mamá?

Cantaba solo, con mi mamá o escuchaba cantar a los cantantes y aprendía mirando, todas las fiestas estaban acompañadas de música y guitarra,

 

7.-¿Cuándo empezaste a componer?

Empecé a hacer mis canciones en un momento de agitación política, yo volví en 1964 de Paris a trabajar en la tercera campaña de Salvador Allende, perdimos. Inmediatamente después de esto yo fundé la Peña de los Parras, donde se empezó a agitar en torno a esto, mucha gente convergió aquí y empezamos a trabajar y la inmensa mayoría de las canciones tenía que ver con el movimiento social que se estaba dando en el país, que no había aparecido de la noche a la mañana. Todo llega a un punto culminante en el año 70 que es la elección de Allende, entonces el canto mío pasó a ser un canto militar.

 

8.-¿Cómo llegas a México?

Llegué a México de Chile en un barco gracias a una campaña internacional en la que los mexicanos nos apoyaron mucho,  también franceses e italianos, salí en barco de Valparaíso hasta Panamá, llegué en día de fiesta nacional, al día siguiente no me dejaron salir por no tener visa de entrada. Estuve 24 horas en el aeropuerto pero no llegue a México detenido y me quede aquí 2 años junto con Miguel Litin. Juntos Creamos el centro cultural Coyoacán, también fundamos la peña del Ángel.  Tiempo después vine invitado a un festival, de esos maratones, que suelen hacer, 40 cantantes de diversos países, donde nadie escucha a nadie, donde el estadio está lleno de gente gritando y comiendo y que es mas bien una especie de acto, como una gran misa o terapia colectiva, y no he vuelto nunca mas, eso desde el 78, hace mucho tiempo que no voy y tengo ganas de ir a cantar, tengo gente muy querida.

 

5.- Háblame  de tu reciente libro “Dos palomitas y una novelita corta”

Hace dos años empecé a escribir, me senté una mañana y en la tarde tenía terminado el cuento, dos palomitas, naturalmente tiene que ver con experiencias, uno va copiando de la vida o inventando o va mintiendo y adornando la realidad. Descubrí que hacer novela es al revés de hacer una canción, en la canción hay que tener una capacidad de síntesis tremenda y aquí es saber contar una historia. En la novela hay que saber desarrollarla y hablar de pequeñísimos detalles. La escritura es una ventana abierta al mundo, para mi es algo maravilloso, y yo ya sé cuando estoy escribiendo algo muy triste si me sale la lágrima quiere decir que es bueno, cuando escribo algo erótico si me caliento quiere decir que voy por el camino correcto.

 

6.-¿Cómo creas tus canciones, de donde surge la música, inspiración?

Mira yo contrariamente a los intelectuales en general no me complico la vida, yo no soy lo que se puede decir un intelectual latinoamericano en Paris, yo se que hay cosas que son necesarias en la vida y situaciones a las cuales yo les puedo poner una canción . La inspiración viene de la música latinoamericana.

 

 

10.- ¿Sigues trabajando con tu hermana Isabel?

Mi hermana dirige la fundación Violeta Parra, fundación que tiene como misión difundir la obra plástica, literaria y musical de Violeta Parra, entonces estamos creando un museo que será terminado a fines de marzo con toda su obra, hay un archivo, fotográfico, audiovisual.

 

11.-¿Cómo cantautor te ha pesado o te ha servido el nombre de tu madre?

Me ha servido tremendamente, me ha abierto todas las puertas incluso la del cielo y del infierno, yo comencé por el comienzo y me sigue dando, acabo de hacer un disco nuevo, trabajo de piano y voz con las canciones de mi madre, 15 canciones, están : Corazón maldito, Gracias a la vida, el Ring del angelito, la barca de amores. Te diré que cuando abro este cancionero, de la Señora Violeta Parra, presentado por Silvio Rodríguez, cada una de estas canciones es un mundo tremendo de grande como el corazón que tenía mi madre.